martes, 7 de abril de 2015

¿Cómo se combina la obligación con la ilusión?



Estás en una estación de esquí maravillosa en el pirineo. Tienes 17 años. Es sábado. Luce el sol y hay dos metros de nieve polvo. Has llevado tu tabla nueva… tienes el forfait encima de la mesa… pero el lunes hay un examen de mates. Sabes que eres bueno en mates, y sabes también que si llegas concentrado al examen, apruebas fijo… Pero tienes el forfait ahí, y Candanchú a tus pies… ¿Sales o que te quedas repasando?

El Top 8 es pasar un día loco esquiando como si no hubiese un mañana. Tenerife es ese aburrido examen de mates que te han puesto el lunes. Y el Baskonia eligió Candanchu. ¿Humano? Puede… seguro. ¿Cabal? No, ciertamente no… pero no somos máquinas, somos seres humanos… Añado, este Baskonia está repleto de jóvenes sin experiencia que ven el forfait a mano y no piensan. Como mi hijo de cuatro años cuando ve un juguete nuevo mientras come…. No hay quien lo pare, y vete a explicarle que hasta que no termine de comer…

El Baskonia sueña con jugar el Top-8, que le enfrentaría a un duelo conocido frente al Chapu, Chacho y compañía, y sabe que lo tiene al alcance de la mano. Matemáticamente no depende de si mismo, es cierto, pero las opciones, ganando, son muy altas (yo, desde este irresponsable blog, diría que más del 80%). Digamos que esto es lo que representa la ilusión…

¿La obligación? La obligación del Baskonia es doble. Por una parte, tenemos la obligación de jugar el playoff de la liga ACB. Una obligación que estoy convencido de que se logrará. Pero hay dos formas de jugar el playoff, desde la quinta plaza, y desde cualquier otra posición. No es una cuestión de quitar mérito a Bilbao, sino más bien una cuestión de reconocer la dificultad de eliminar a Madrid, Barcelona o Unicaja en un playoff al mejor de tres con campo en contra. La obligación del Baskonia debería ser acabar quintos. Muy por encima de ese caramelo llamado Top-8 (que quiero jugar, que nadie me malinterprete)

En mi opinión, hay dos aspirantes serios a esa quinta plaza, el Valencia y el Baskonia (pese a que hoy, el ocupante de esa plaza sea el Joventut). Los calendarios de ambos equipos son asequibles pero exigentes. Y si finalmente disfrutamos del forfait de Candanchú, más nos vale estudiar por la noche, ya que derrotas como la del otro día en Tenerife no nos van a perdonar.

Esta semana acaba con el sabor agridulce que deja la victoria frente al Fenerbache y el batacazo canario. Ambos partidos se decantaron por el mismo factor diferencial, la defensa y la motivación.

La defensa fue quien mató a Obradovic y los suyos y dio la confianza necesaria al Baskonia para tener acierto en ataque. La (ausencia de) defensa fue quien condenó a Baskonia en Tenerife, y privó a los de Ibón de la confianza en ataque necesaria para anotar.

La motivación fue quien hizo a Baskonia vaciarse atrás para poder matar delante a Fenerbache. La (ausencia de) motivación fue la que dejó a Baskonia sin chispa defensiva, llegando un segundo tarde a todas partes, y la culpable de que adelante no fuese un equipo sino una banda de amigos que tiraban sin orden, concierto ni confianza.

Pero mi reflexión, hoy lunes, es… ¿Con qué me quedo, con la exhibición del jueves o con la humillación del domingo?. Porque los mismos adjetivos, aunque antagónicos describen un partido y el otro. ¿Por qué tenemos que quedarnos con el último cuando sólo los diferencian tres días?

Sabéis que me gusta pensar en positivo. Creo firmemente que el -35 nos va a ayudar a mentalizar a los jugadores el domingo que viene en Sevilla (para mentalizarlos para el jueves no hará falta absolutamente nada).

Y ahora centrémonos en la ilusión, en el sueño. Centremos nuestras opciones de Top-8. Baskonia se planta en el carpena ante el peor rival posible para poder lograr el billete. Unicaja no va a regalar nada de nada, y aunque quizá los jugadores vivan algo ajenos de la lucha estamental que tienen Unicaja y Baskonia por esa tercera licencia que reparte la Euroliga, a buen seguro que Plaza no.

Unicaja sabe que si Baskonia accede al Top-8, los gallifantes que se juntan en verano a decidir quien sí y quien no juega la Euroliga (lo que algunos llaman erróneamente las normas de clasificación, que en realidad no existen, son los padres), nunca dejarán a Baskonia, que ya les saca cierta ventaja institucional fuera de esta competición, siendo ellos los grandes damnificados. Unicaja sabe que sus opciones de adelantar a Baskonia en esa lucha pasan por estar mejor que nosotros en Liga y Copa y, al menos empatar en la Euroliga. Para ello nos debe ganar el jueves, y sin ninguna duda Plaza preparará a su equipo para ello. A favor del Baskonia, la motivación. Un grupo de jóvenes imberbes con talento a raudales que sueña con jugar ese Top-8 y que sabe que lo acaricia con la yema de los dedos, a una victoria de distancia…

Acabo, Euroleague… ¿WTF? El partido Fenerbache-Efes, a las 19.00, el Unicaja-Baskonia, a las 20.45. ¿Estamos locos? No voy a decir indignado, pero casi… El partido Unicaja Baskonia puede ser una bomba o puede ser una pachanga, y los aficionados de Málaga que pagan una entrada, y los de Vitoria que vivirán pegados a la tele, radio u ordenador, tampoco.


De momento, a poco más de 48 horas del momento más ilusionante de la temporada, dejemos que suene el mejor Springsteen… el equipo se lo ha ganado…

I'm working on a dream,
Though sometimes it feels so far away ...
I'm working on a dream,
And I know it will be mine someday.

¡Aupa Baskonia! ¡A por el Unicaja!

3 comentarios:

  1. Que grande el Luifa Scola en la foto de cabecera!

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  2. buenas! para cuando el siguiente post? muchas gracias por vuestro esplendido trabajo!!!!

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