miércoles, 14 de noviembre de 2012

Explicando lo inexplicable, segunda parte

El otro día explicábamos los mecanismos del juego que pueden llegar a provocar el colapso, como se produjo el día del Efes. Hoy voy a intentar explicar porqué un equipo es capaz de ser tan irregular en su juego como lo está siendo el Baskonia, capaz de desarbolar a un Barcelona que tres días después se comería al CSKA en su casa y de apagarse frente a Cedevita a los tres días. ¿Por qué sufre esto Baskonia?


Es evidente que el síntoma es la irregularidad, pero ¿Donde están las causas de la enfermedad? Intentaremos explicarlo:

Mecanismos de juego.

Hay muchas formas de jugar al baloncesto, sin que esté muy clara cual es la mejor. Por un lado tenemos el modelo “Scariolo” (o Pesic, o Messina o Mahmuti), un modelo que busca la generación por encima del talento. Buscar posiciones que incluso yo pudiese anotar. Estos equipos tienen una disciplina tremenda en los sistemas de juego, con movimientos complicados que buscan el desequilibrio. Este tipo de equipos habitualmente ordenado, suele jugar a un ritmo de juego bajo, y no se caracterizan por tener grandes bajones. Pero en cambio, depende fundamentalmente de dos factores: 1. El tiempo. Los jugadores tardan en asimilar los sistemas de juego y en efectuar los automatismos lo suficientemente bien como para generar ventajas. Esta es la razón por la que los equipos de Scariolo sufre tanto con la selección española, donde se encuentra incomodo al no poder desarrollar el tipo de baloncesto que le gusta por no tener tiempo para meter toda la carga táctica con garantías. 2: El scouting rival. Estos equipos tienen tanta riqueza que cambian de sistemas para diferentes partidos y cambian incluso las prioridades en el juego. Pero el rival, con un buen estudio, puede estar preparado para contrarrestarlo. No es tanto una cuestión de scouting, que todos los equipos la hacen, y muy bien, sino del tiempo necesario para poder poner en valor ese scouting en un entrenamiento, y que tus jugadores lo interpreten bien. Si se da, estos equipos sufren mucho.

Por otra parte tenemos el estilo “Dusko” (u Obradovic, o Perasovic, o Sito Alonso). Sí, hay movimientos y Sí, hay sistemas. Pero los sistemas se utilizan fundamentalmente para posicionar a los jugadores, que acaban jugando el 1x1, el pick and roll, o lanzando. Este es el modelo de equipo Dusko, y el que aplica Baskonia. No es malo, ya que los equipos del otro estilo, según se acerca el final del partido acaban abrazando el estilo Dusko, y si vemos los últimos dos minutos de cualquier partido de gran nivel que vaya igualado, veremos como todos los entrenadores buscan este tipo de movimientos, dejando a los grandes jugadores con talento la decisión del partido en sus manos. El scouting aquí importa poco. Sabes lo que van a hacer... Dusko no tiene secretos... pero ojo, una cosa es que sepas lo que viene, y otra que seas capaz de frenarlo.

Pero este mecanismo de juego depende mucho del factor mental. Un equipo “Dusko” con factor mental positivo, es decir, en una buena dinámica ganadora, y con jugadores tan determinantes en el 1x1 y el 2x2 como los que tiene, puede hacer canasta las suficientes veces, siempre que se encuentren en un buen estado mental. Pero si entran en estado de ansiedad (últimamente en demasiadas ocasiones), los 1x1 o 2x2 se ejecutan sin ventaja ni posición, y el equipo falla más de lo que anota. Esto pasa durante las crisis. ¿El problema? Cuando falla el 1x1 o el 2x2, el Baskonia carece de automatismos y/o de paciencia que le permitan generar ventaja, y eso no depende del base sino del colectivo. Y del entrenador, por supuesto.

Aquí está una de las claves que explica esta irregularidad. El Baskonia ha tenido bajones de mentalidad que han hecho que su juego, sin automatismos claros, haya bajado a niveles paupérrimos. Cuando recuperaban el aspecto mental, los jugadores y el juego se recuperaban.

Ritmo de juego y defensa. Dos caras de una misma moneda.

Este Baskonia, precisamente por lo que he comentado antes, es un Baskonia que impone un ritmo muy alto de partido, y que es muy difícil de seguir. Lo que vimos el año pasado en el Madrid de Pablo Laso, o lo que disfrutamos hace unos años con el Baskonia de Pete Mickeal, Rako, Splitter o Prigioni, es lo que intentamos hacer este año. Y cuando lo conseguimos, no nos sigue nadie, ni en ACB ni en Europa.

Pero ojo, aún no somos capaces de mantener este ritmo con regularidad. ¿Cuando se apaga el Baskonia? Cuando no defiende. Siempre he dicho que el ritmo de partido no se marca alante sino atrás. Un equipo no tiene un ritmo alto porque tire rápido... Un equipo tiene ritmo alto porque defiende muy agresivo, y eso propicia el ritmo de ataque. Cuando el Baskonia defiende, no hay quien le pare. Cuando no defiende, aparte de recibir canastas, es un equipo ofensivamente vulgar. El otro día en Zagreb, el Baskonia anotaba 25 puntos en el primer cuarto. ¿Ritmo alto? En absoluto... Un ritmo bajo de intensidad, lastrado por una muy mala defensa, sólo que la de los croatas no era mejor.

Pues bien, si bien persiste en el Baskonia el ritmo y la intensidad altas, está soportando también periodos, generalmente cortos, pero también prolongados como en Zagreb, de bajo ritmo e intensidad. O bajo nivel defensivo. Llamadlo como queráis... al final viene a ser parecido.

Aparte de la defensa hay otros dos factores importantes en el ritmo; Por una parte el rebote. Si un equipo quiere correr, debe dominar el rebote. El Baskonia se está mostrando irregular en el rebote, sobre todo el defensivo, y eso está afectando al ritmo. Por otra parte es fundamental la confianza del equipo en el base, y que este suelte el balón. Pero de eso hablamos ahora...

Dirección

La dirección es una de las grandes explicaciones a esta irregularidad. Un base debe transmitir seguridad, y los jugadores en campo deben sentir la seguridad del base. Pues bien, por causas no todas ellas atribuibles al entrenador, ni siquiera a los bases en sí, esto no está ocurriendo. Analicémoslos uno por uno:

Heurtel. Heurtel te garantiza un ritmo de juego alto, de hecho está jugando por eso, pero en cambio, te genera una desconfianza importante en las pérdidas de balón. El problema de Heurtel es que es incapaz de distinguir el primer cuarto de los últimos cinco minutos. Arriesga lo mismo en el pase, y no es consciente de que la defensa rival y el castigo no es el mismo según el minuto en que te encuentres. Quiero creer que con la edad y los minutos irá corrigiendo ese aspecto, pero a día de hoy hace que ni él genere confianza, ni que los jugadores se la tengan. Ha cometido pérdidas de balón inasumibles por tipo y por momento para un jugador de este nivel.

Cabezas. Cabezas es un base seguro. Rara vez pierde balones, y cuando lo hace, no lo hace en minutos importantes. El problema de Cabezas sólo reside en que es un jugador que retiene en exceso el balón. Eso no significa que el ritmo de partido baje necesariamente, ya vimos como frente al Barcelona fue capaz de mantener un ritmo de partido muy alto. A día de hoy es, sin duda, el base al que yo otorgaría los galones para jugar los minutos importantes. Además aporta capacidad de anotación en el 1x1, algo fundamental en el juego de este año.

Rochestie. Su problema es de falta de tiempo. Llega tarde por el pre-europeo, pasa un tiempo sin entrenar hasta que se aclara lo de su rodilla y cuando empieza, se rompe el tobillo. Vuelve a un tren en marcha, sin tiempo para aclimatarse ni para tener un minuto de más. Es desconocido por sus compañeros y él mismo no los conoce. Necesita tiempo. ¿Lo hay? Puede ser un gran base, pero hoy es una incógnita.

Metemos todo esto a la coctelera, y nos encontramos con una dirección sin roles definidos e irregular. Nadie se siente titular. nadie se siente suplente. Nadie se siente. Y esto lastra, como no puede ser de otra fortma, la regularidad del equipo. y en esto, Dusko, tiene una parte importante de la responsabilidad.

Juego interior

El problema interior se llama Lampe. Básicamente tiene tres problemas; Uno, que es un pilar insustituible. Pleiss, a pesar de las grandes sensaciones que transmite, está para darle relevos (aunque brille como en Valencia), y Milko ni tiene el punto de forma, ni quizá la calidad suficiente para ser un fiel escudero. Surgen Nocioni y Nemanja, cuatros con alma de alero que sirven para momentos puntuales, pero.... El segundo problema es que está fuera de forma. Es un hombre grande, que se ha saltado la pretemporada y que no acaba de coger el punto que tenía el año pasado en el tramo final... Y el tercer y más importante problema es el mental. Aparenta ser un jugador de mentalidad frágil. Dos hachazos y se hunde. Dos cambios de Dusko y transmite apatía. Necesitamos que nuestro bastión interior siga los arreones de garra de los Nocioni Caseur o San Emeterio, porque sin un poste sólido, no somos un equipo. Quizá Dusko deba cambiar el trato que le dispensa, o quizá haya que cambiar de pívot, no lo se, pero esa relación se deteriora a pasos agigantados y el Baskonia no se lo puede ni debe permitir.

¿Un refuerzo? Lo cierto es que otro pívot nos vendría genial. Pero no nos engañemos... entrar o no en el Top-16 no depende de ninguna incorporación sino de un paso adelante en la regularidad de los que están hoy.

El equipo tiene capacidad, y realmente no está tan difícil. De momento sólo existe Oly. Vencer o morir.

9 comentarios:

  1. Te has currado un señor analisis!!! ya quisieran muchos perio-listos aportar algo de luz. Yo estoy muy de acuerdo con todo, es mucho de detalles, lo que nos falta.
    A mi el cedevita no me pareció tan mal equipo, y por nombres, esta claro que tampoco.
    Nosotros andamos cortos de pretemporada por las lesiones. Debemos dar tiempo al tiempo, pero la euroliga no nos lo da. Ojala podamos entrar como cuartos. Por cierto yo nunca silbaré a los mios. Mis fustraciones las arreglo en el water...

    Jesús

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  2. Muy muy buen análisis. No hablas de el Santo que también ha sido un poco Guadiana, pero es de lo mejor que he leído.
    Yo tampoco voy a la cancha a silbar a los nuestros. Hay tratar de pasar un buen rato con los colegas y si ganamos y el Chapu hace una locura, ni te cuento...
    Blas

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    1. Estupendo analisis, coincido plenamente. Enhorabuena.
      (A ver que pasa el viernes)
      Susana

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  3. Me gusta mucho leerte estos análisis sesudos y reflexivos que los demás no vemos. Gracias.

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  4. Mas alla de las opiniones mas alla de estar de acuerdo o no, yo lo q quiero decirte es....ESTE ES EL VELI QUE ECHEMOS TODOS DE MENOS!!

    Muchas gracias

    Ritxarp

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  5. Yo creo que faltan un par de elementos para esa irregularidad:

    1. DUSKO. los está volviendo locos. A ver si se centra
    2. Oleson. Se supone que tiene que ser el alero anotador, pero no lo es. Le queda poco para convertirse en suplente de Causeur

    Por lo demás, gran análisis.

    Salu2

    Vander

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  6. Muy buen análisis. Ya nos gustaría que los periodistas hicieran lo mismo.

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  7. IM-presionante!!!

    Eres un fenómeno, y decir que estoy de acuerdo casi al 100 por 100. Mi único pero es que creo, (y solo creo) que Lampe no tiene falta de caracter, solo le falta forma física, en cuanto se ponga llegará la garra.

    Y me confirmas lo que he dicho siempre... yo de basket NPI

    Un saludo y muchas gracias Veli

    Brusko

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  8. Genial análisis…
    ¿y ahora qué estilo e identidad necesitamos para el futuro con el equipo que hay?

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