viernes, 25 de mayo de 2012

La importancia del partido par

Me vais a permitir que modere la euforia... incluso que la aplaque... la historia del Baskonia se escribe en código de partido par, no de impar, y sin querer restar mérito a la victoria de ayer del Baskonia (que gran partido), me permitiréis cautela....


Recuerdo, allá por 2001, al Baskonia venciendo el primer partido en el campo de la Kinder de Bolonia. Euforia... El segundo nos lo ganó la Kinder... recuerdo la liga de Herreros, aquella que el Baskonia empezó ganando 1-0... Euforia... El segundo nos lo ganó el Madrid. Recuerdo la semifinal de liga con el Estudiantes, aquella con Nocioni, Macijauskas y compañía.. Recuerdo empezar ganando 1-0... y recuerdo que el Estudiantes nos ganó el partido par. Recuerdo el cruce de Euroliga jugado frente al Barcelona para jugar la final four, y recuerdo haber ganado el primer partido... también recuerdo como empezamos ganando el primer partido a Maccabi el año pasado para ir a la Final Four. Euforia. Perder el partido par. Depresión.

Vale, ya me he desahogado. Sin ninguna duda, es mejor empezar ganando 1-0 que perdiendo 1-0, no soy tan estúpido, pero siempre he creído que los partidos más importantes de una serie a cinco, aunque los grandes entendidos del mundo del basket me desmientan, son los partidos pares. Y lo creo firmemente, porque son los que te determinan la moral para viajar. No hay tiempo para pensar del primer al segundo partido, pero si hay tiempo para pensar en un viaje, en un cambio de ubicación, en un cambio de ciudad. Y cuando viajas, viajar con una victoria es diferente a viajar con una derrota, y así como el rendimiento del segundo partido no tiene porque influir con lo hecho en el primero, el del tercero está fuertemente influenciado por lo que has hecho en el segundo. Y arriba tenéis ejemplos a porrones, más muchos otros que no he puesto, pero que podría poner si hace falta...

Ayer fue un partido superlativo. El Baskonia está definitivamente fuerte, y lo está, precisamente, porque cada vez tiene menos puntos débiles. Antes, un catarro de Mirza suponía una derrota del Baskonia. Hoy la salud del equipo, la colectiva, permiten el -9 de valoración de Nocioni o el discreto partido de Mirza, sin que el equipo rebaje el tono.

¿Causas de esta fortaleza? Los crecimientos de Nemanja y Lampe, la recuperación de Fernando (incluido un descanso que le ha venido muy bien al cantabro), y el pequeño parón de Prigioni son notas que parecen ser la clave principal, aunque yo no estoy de acuerdo. Es cierto que todos estos factores ayudan, muy cierto, pero no son factores diferenciales.

Factor diferencial

Hay dos aspectos que distinguen este Baskonia del Baskonia titubeante de hace sólo un par de meses, y es el colectivo, tanto ofensivo como defensivo. Defensivamente, el Baskonia empieza a funcionar como un equipo. No es una cuestión de intensidad en el uno contra uno, que también es cierto que ha crecido, sino sobre todo los complicados movimientos que Dusko mete en las defensas colectivas, unos movimientos que provocan que la segunda ayuda llegue tarde en más ocasiones de las debidas. Pues bien, el Baskonia parece haberse centrado, y el entramado empieza a funcionar como un reloj. La demostración final de ayer en el último cuarto fue soberbia.

Ofensivamente también hay una evolución colectiva. El Baskonia ha aprendido a jugar con los espacios, algo que no había hecho hasta ahora. Los movimientos de ataque permiten a los jugadores jugar con ventaja de espacio, bien sea para penetrar o para tirar. Esto, dicho así, es muy fácil, pero ver un video de Baskonia de hace dos meses te mostraba un equipo que atacaba sin ventajas. Podía penetrar, si, pero penetraba con ayudas y con buenas defensas, y podía tirar, si, pero tiraba con tiros punteados. Ahora vemos penetraciones sin ayuda, vemos tiros abiertos, vemos circulación de balón y vemos un a selección de tiro mucho mejor. Y todo ello, a ritmo lento, porque el ritmo de un partido no se imprime en defensa, como algunos creen, sino en ataque, y el Baskonia eso lo borda, y ayer desquició al Madrid en ese punto.

Veremos si nos aguanta la frescura. Quien piense que no va a ser necesario ganar un partido más en Madrid puede que sea un iluso. Son tres partidos en Madrid y dos en Vitoria, y creer que por jugar aquí vamos a ser invencibles, es creer en Hanna Montana. Pueden vencernos en Vitoria, sin problemas además, por lo que es muy posible que necesitemos un partido más en Madrid. Jugar mañana pensando que no hay nada en juego porque ya hemos hecho los deberes no debería estar en la cabeza de nadie.

Seguro que en la cabeza de Dusko no está, y de estos jugadores, lo dudo..

2 comentarios:

  1. Con respecto a lo de los partidos pares, veo una diferencia importante entre todos los ejemplos, menos el de la Kinder, y la situación actual, y es el factor cancha.
    Perder el segundo partido con el factor cancha a favor e ir a jugártela fuera con 1-1 no tiene nada que ver con perder el segundo partido fuera y volver a casa con un 1-1 con los deberes cumplidos, ¿no crees?

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  2. Nocioni lesionado.

    Menos mal que ganamos ayer, o estaríamos muertos.

    Aupa Baskonia!!!

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