lunes, 19 de diciembre de 2011

Una victoria que vale más por lo que calla que por lo que dice


Hoy nos hemos levantado eufóricos, como nos acostamos ayer, tras ver a nuestro Baskonia más verde, orgulloso de ser vitoriano y sostenible, arrasar al que, curiosamente, fue nuestro principal rival para llevarnos el galardón de Green Capital, Barcelona.

Pero esa victoria y esa euforia, encierran una trampa mortal. En realidad, son sólo un entrenamiento previo a la gran final del jueves, una preparación para el partido que puede suponer el acabar primero en nuestro grupo de Euroliga tapando así las miserias de un Baskonia mal configurado, o caer a los pozos del fracaso continental.

Lo hablaba en el post anterior... El Baskonia necesitaba una catarsis, un hacer otras cosas, un amoldarse a la nueva situación... Y lo ha hecho. Ya contra el Nancy, un Baskonia sin pivots defendió y se apoyó en el acierto para disimular sus carencias. Ayer, frente a la que posiblemente s4ea la mejor batería de pivots de Europa, Baskonia no echó de menos el juego al poste bajo.

Dicho así suena hasta sencillo. No lo es... Es tremendamente complicado, tan complicado que sólo es posible con una perfecta interpretación de los conceptos defensivos, y de búsqueda de nuevas formas de ver el juego interior. Si Phill Jackson y sus Bulls nos enseñaron que se puede jugar al Baloncesto a la perfección sin bases, ayer Dusko y el Baskonia nos demostraron que se puede competir al más alto nivel sin pivots. Al menos a corto plazo.

Se ha criticado tanto a Dusko este año, que parece que decir que está bordando estas dos últimas semanas es un acto de reivindicación. No lo es.. De la misma forma que se critica se debe elogiar, y ayer el principal ganador de la noche fue Dusko. No recordaba ver al Baskonia defender tan bien desde la liga de San Emeterio. La defensa colectiva del Baskonia ayer fue una maravilla... y lo fue, sobre todo, porque tuvo que ser ejecutada sin mimbres para el cesto.

Los dos interiores, Mirza y Milko, puede que jugasen el mejor partido defensivo de sus carreras. Pablo Prigioni realizó la mejor defensa que le recuerdo en mucho tiempo (aparte de no perder la lucidez ofensiva). Los complementos de Ribas y Oleson (nunca fallan atrás), de Golubovic por dentro y de Heurtel en su papel de oxigenador de Pablo hicieron el resto.

Curiosamente, el “especialista” defensivo, Dorsey, no saltó al campo. No es lo peor de Dorsey... Lo peor es su patética actitud en el banquillo, una actitud que deja, al menos de cara a la galería, en meros aficionados a los McDonald, Art Long y compañía. Dorsey no puede seguir en Vitoria ni un minuto más, porque no sólo no aporta en el campo, sino que encima hace el ridículo en el banquillo y descentra al resto de compañeros. La decepción con este jugador es tremendamente sangrante.

No quiero acabar este post sin mencionar a Mirza Teletovic. El juego interior del Baskonia se sujeta gracias a Mirza, y ayer fue su mejor partido con la camiseta del Baskonia. ¡Te has pasado! (pensará alguno)... (Ya no se acuerda del día de los 12 triples, o del día de los 20 rebotes, o del día de...) me acuerdo de todo, pero ayer Mirza valoró más por lo que no hizo que por lo que hizo. Por no tirarse 6 triples más sin ventaja, por no descansar en defensa, por no echarse atrás ante ningún pívot rival, por acercarse al aro, por correr, pero defender... por hacer su partido más completo, con más rigor y con mejor selección de tiro de su etapa baskonista.

Pero amigos...Como decía al principio del post, todo esto no vale absolutamente de nada. Nada de nada. Sólo vale Bilbao. Vida o muerte. Si no ganamos en Bilbo, el Baskonia deberá enfrentarse al lado más amargo de la crítica (justificada).

Analizaré ese partido más adelante, pero para todos los que creáis que ganando ayer el Baskonia ha hecho algo os diré que ayer sólo se ganó un mísero partido de la liga regular. Que las euforias jamás han sido buenas compañeras de viaje, y que lo de verdad importante, llega el jueves. Lo bueno, que los jugadores irán con confianza. Espero que no con exceso de confianza, ni con exceso de euforia. Pero las dinámicas ganadoras son siempre buenas.

PD. Analizaré también como el circo del sol se puede aliar con tu rival para dejarle preparar el partido con calma y darte ventaja física frente a un choque decisivo. Esto pasaba cuando jugabas contra Maccabi o CSKA, pero que te pase “en casa”, manda narices...

PD2. Hablaría también de la desfachatez y falta de seriedad de cambiar la hora de un partido 24 horas antes... pero no quiero encenderme...

2 comentarios:

  1. Gran victoria del baskonia pero no nos llevemos a engaño, el barcelona tiro la toalla en cuanto el baskonia mordió en defensa y se fue en el marcador y el baskonia estaba hiper motivado, aún así meritoria victoria aunque yo sinceramente dudo que un equipo prácticamente sin pivots pueda aspirar a nada importante, podrá ganar batallas pero no guerras. Y desde aquí vuelvo a reinvidicar la figura de navarro al que irónicamente se le mandé siempre al teatro en vitoria no tengo la menor duda de que es con diferencia el mejor jugador que hay en europa y que en el fondo la sabía afición vitoriana en el fondo le admira y le respeta. Otro tema aparte es el tratamiento de la tele hacia el baloncesto acb. Hasta cuando vamos a tener que aguantar que se nos trate como si fuéramos hockey sobre patines o vela? Se quejan de que no hay audiencias pero que audiencias va a haber con los continuos cambios de fecha y hora? Y que es eso de cambiar por la face el horario del partido un día antes? Que pasa con la gente que entrara en el relevo de noche del domingo o con la gente que somos de fuera de vitoria? Por lo que más queramos que pierdan de una vez los derechos aunque me veo que vamos a acabar en marca tv porque no nos va a querer nadie.JOSÉRRA.

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante,

    "Tapando así las miserias de un Baskonia mal configurado"

    Espero ampliación por tu parte, Joseba.

    En lo demás, de acuerdo. La euforia en vísperas de un partido tan importante es horrorosa

    Saludos,

    Vander

    ResponderEliminar