sábado, 19 de noviembre de 2011

¿¿Llegaron las "Vacas Flacas"??


Uno que ya va siendo veterano, con los cuarenta a la vuelta de la esquina, en días como los del miércoles, no puede dejar de recordar, dar un vistazo a un pasado reciente y recordar.

Eran otros tiempos, felices, tal vez. Eran los tiempos en los que cualquier equipo que se pasaba por el Buesa era salvajemente apaleado por Baskonia. Daba igual ACB y Euroliga. Eran tiempos que salvo lo grandes transatlánticos continentales, y ellos a veces también, se iban de Gasteiz con una saco de 20 o 30 puntos de diferencia. Eran tiempos donde un equipo inquebrantable transmitía sensaciones de grandeza, de indestructibilidad, de fe, de ambición. De la mano de ese equipo, una afición que nunca se sentía inferior a nadie, que confiaba ciegamente en su equipo hasta límites, quizás, exagerados.

En aquel contexto, mira que somos agonías, nos dedicábamos a pensar en los bajones del último cuarto, cuando en vez de ganar de 35, “solo” lo hacíamos de 20. Nos hacíamos de cruces porque Planinic no metía 15 puntos, o porque Vidal solo había jugado ocho minutos. Nos restábamos meritos. La Bennetton era una banda, también Partizan, o Aris, o Zalguiris, sin embargo, cuando tocaba perder, porque también se perdía, la culpa era solo nuestra. Qué vergüenza, PAO nos ha ganado la semifinal de la F4 en su propia cancha.

En aquel entonces, se dio una corriente de opinión, a la que me sume con entusiasmo. Se resumía en disfrutemos con nuestro equipo, gocemos cada victoria, cada paliza, cada día que miramos la clasificación y nuestro equipo es primero, disfrutemos, porque algún día llegaran las “vacas flacas”. La pregunta es ¿¿Han llegado ya??

Habrá gente que piense que siempre han estado aquí. Son aquellos que cuentan todo lo que “se ha dejado de ganar”. Sin comentarios. Seguirán sumando “no títulos”.

Existen quienes miden el éxito en función de los títulos. Para ellos, llevamos un año de “Vacas Flacas”. Y aunque el espaldarazo definitivo de un buen trabajo, son los títulos, me parece terriblemente injusto valorar a un equipo con nuestras circunstancias en función de las victorias finales.

Por último, el grupo en el que me incluyo, el grupo de las “Buenas Sensaciones”. Y pese a que no me duele prenda alguna en reconocer que las noches de las copas y las Ligas que hemos ganado están grabadas a fuego en mi memoria y en mi corazón, estoy igualmente orgulloso de la final de copa de Valencia 2003, de las ligas regulares que hemos dominado de cabo a rabo, de aquellos meses de 2008/2009 cuando hicimos un baloncesto monstruoso.

Pensar en aquellos tiempos que no importaba quien estuviera delante porque confiábamos en el equipo. Aquellos tiempos cuando estábamos mas orgullosos que nunca de nuestro equipo, Aquellos tiempos, cuando sabíamos que ganado o perdiendo, la respuesta y la competitividad de Baskonia estaba a prueba de bombas……….

Y me temo, que en este último grupo, la sensación de “Vacas Flacas” comienza a aparecer. Nuestro equipo, a día de hoy, es un tiro al aire, carece de todo aquello que no hace tanto, nos hizo especiales. Si comparamos con la fecha de origen de la frase, las vacas están famélicas.

Recurro, una vez más, para terminar, a Loquillo. “Cuando fuimos los mejores, dejamos de ser nosotros”. Aun es Noviembre y queda tiempo de rectificar, Loco, espero que esta vez, te confundas.

2 comentarios:

  1. Al final ni somos mejores, ni peores que otros...
    Si la prensa local fuera como la madrileña, ya habriamos echado a Dusko, con un 6-2 en liga....
    A Pablo Laso todo le va sobre ruedas, en cuanto NO GANE, igual que al resto de sus predecesores, al matadero....
    Todo esto es ley de vida, la vida nos iguala a unos y a otros.
    Por cierto 100% de acuerdo, en tu artículo y mi más sincera enhorabuena por el estilo y la redacción

    Jesús

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  2. Por fin leo algo relacionado con el Baskonia lleno de reflexión. Sin chorradas ni palos fáciles.
    Estoy 100% identificado kon lo ke has dicho porque siempre he sido y seré del Baskonia con una fe en el equipo que llega hasta límites insospechados llegando a, practicamente, menospreciar al rival (fallo mio, por supuesto).
    Últimamente esto no me pasa y cada partido, cuarto o parón pienso "ahora es cuando se nos va la olla y la cagamos".
    Me resisto a perder la fe, pero necesito (creo ke necesitamos) ke se nos trasmita algo más (mejoría de sensaciones en general, o unos partidos sólidos).
    Enhorabuena por el artículo.

    Reggie

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