viernes, 11 de febrero de 2011

Señoras y señores, bienvenidos a la Copa




¿Alguien dijo que fuera fácil? Hemos tenido de todo… emoción, triples, carácter por los dos equipos, acierto, nervios, polémica… y victoria. Una victoria balsámica y reparadora, una victoria mayúscula, frente a un equipazo que no se ha dejado ir en ningún momento, pese a verse 15 abajo (el año pasado, en su casa, se cayó en las mismas). Esto es la Copa del rey… Una competición genial, donde el abismo en la esquina te hace sacar fuerzas de flaqueza y donde la risa no está permitida hasta el bocinazo final.

El eje principal del Baskonia, ese motor Mercedes que tira de todo lo demás, ha aparecido en Madrid y ha guiado al Baskonia. Eje base-alero-pívot, Marcelinho, Fernando-Mirza, el big three del Baskonia, ha sustentado la victoria, y todos los demás han ayudado, en mayor o menor medida a ello. Hoy el Baskonia ha jugado mucho más equilibrado que otras veces. Con bastantes más tiros de dos que de tres, y con el dominio por momentos de Batista y Barac en la pintura… algo que es fundamental a la hora de buscar victorias de solvencia…

La primera parte viene mediatizada por el control de partido a favor del Baskonia. ¿La clave? Marcelinho domina a Jackson, y un mal árbitro hoy, le carga al base bilbaíno con la tercera (injusta) falta personal demasiado pronto. Marcelinho se siente libre, distribuye bien, Fernando te va minando, Batista domina y Mirza te mata desde la línea. El juego del Baskonia cuando está cómodo. Enfrente, Mumbrú, una vez más rendido ante Fernando, un Banic absolutamente desconocido, unos inoperantes Mavroeidis y Sonseca, y, sobre todo, Blums, diluido como un azucarillo. Muy fácil para Baskonia. Pero gracias a los arreones de rabia de Warren y Hervelle, “sólo” se dejan ir hasta los 15 puntos de distancia.

Cuando el partido estaba muerto, y todos lo dábamos por ganado, apareció la magia de la Copa. Jackson revive y empieza a anotar y, sobre todo, Kostas Vasieleiadis, en el mejor partido de su vida, empieza a ejercer de martillo pilón. Un triple suyo desde Bilbao daba el vuelco al mando del partido…

Si, ese triple ha sido clave. Dejaba al Bilbao Basket a siete puntos, a priori muchos, pero cambiaba la confianza de mano. El Baskonia empieza a atascarse exageradamente en ataque… deja de circular el balón, empieza a perder balones y no encuentra soluciones en el 1x1. Enfrente, Vasileiadis anotaba triple tras triple hasta sumar siete. Aquí hay que abrir un paréntesis hoy. ¿Ha estado mal defendido Vasileiadis? En general, no. Salvo un triple de la esquina, los otros seis triples estaban bien defendidos… Lo cual no quita la horrorosa noche de nuestros escoltas (3 puntos Logan, cero puntos Oleson y 1 Pau, los tres con valoración negativa). La racha de Kostas hacía prever lo peor…

A dos minutos, Bilbao Basket se ponía por delante, y todo hacía pensar que serían ellos quienes pasasen…

Pero no con este Baskonia, ni con este Marcelinho. El base brasileño, especialista de este tipo de finales cuando la cosa importa, saca su libro de “como jugar el último minuto de un partido igualado” (un libro que escribió el año pasado en las series finales frente a Madrid y Barsa), y decidió para el Baskonia.

Aún quedaba la pataleta bilbaína, la de la frustración… Katsikaris, sin ver el video, se soltaba con una denuncia de que el Baskonia había ganado por los árbitros, echando en cara un triple de Kostas que (en esta los árbitros acertaron) anotaba justo después de pisar con el balón en la mano la línea de banda. Es la copa, nadie quiere perder y todo vale… Pero al menos mira el video antes, ¿No?

Mañana frente al Barsa, un Barsa que ha ganado al tran tran a un Joventut que tampoco se ha dejado ir cuando lo tenía todo en contra. Repetición de la semifinal de copa que ganó el Baskonia hace dos años en Madrid. ¿Un buen presagio?

¡Aupa Baskonia!

1 comentario:

  1. Desde Madrid y sin la ventaja de las repeticiones (qué iluminado el que las ha prohibido en el pabellón), ha sido un gustazo el tener a todos los baskonistas callados y el escuchar a los bilbaínos cantar "miralos como se acojonan". Al acabar el partido, el suspiro de la grada baskonista fue generalizado. Algunos todavía no se habían sacado el susto del cuerpo. El año que viene será.

    P.D.: Remontar 15 puntos a un equipo de Dusko va a traer consecuencias... Oleson ni estuvo ni se le esperaba...

    P.D.2.: El Barça tampoco me pareció para tirar cohetes. Pero otro cuarto como el último del Tau y te puede ganar hasta el último clasficado de la ACB.

    ResponderEliminar