viernes, 19 de noviembre de 2010

Inquietud por dentro


No podemos vivir ajenos al problema, problemón incluso, que el Baskonia arrastra por dentro. Conocida la noticia que a Martín Rancik empezaremos a renovarle por horas (minutos quizá), en función de la evolución del tobillo de Haislip, queda clara la intención del Baskonia con respecto a la actual configuración. El día que Haislip se recupere, Musli, que según dicen es bastante dicharachero, animará el banquillo baskonista, dejando la responsabilidad interior en tres hombres, Haislip, Barac y Mirza.

Tres pivots, dos de ellos, muy parecidos, cuatros muy abiertos de una gran calidad, y un cinco que cuando está en el campo es muy bueno, buenísimo, dominante, pero que sufre para estar en el campo. Barac tiene un problema grave con las faltas. Su problema, aparte de que las comete, es que ni siquiera es consciente de que las comete. Si no sabes bien lo que debes evitar, difícilmente lo harás. El otro día en Belgrado, salió cinco minutos antes de lo debido, pero pudo salir bastante antes, ya que el árbitro se tragó dos faltas suyas clarísimas anteriores.

Y eso que, Mirza Teletovic ha asumido su rol de capitán del equipo y empieza a hacer de todo. El partido frente a Partizán no me acabó de dejar tan mal sabor de boca sobre todo por la aportación alante y, sobre todo, detrás de Mirza Teletovic, aunque claro, en esta vida todo tiene un precio. Si te fundes atrás (y Mirza lo hizo), y entras a la guerra de guerrillas al poste bajo frente a un macarra con navaja como el Baby-Shak jr de Partizán, y además, no te puedes permitir el lujo de sentarte porque no hay nadie para sustituirte, pasa que llegas a los últimos cinco minutos fundido y sin puntería. No me preocupa, se que Mirza tiene puntería y la sacará cuando importe, pero verlo defender a muerte y pegarse al poste bajo fue una auténtica alegría.

Decir que no se está preocupado por esto es, simplemente, mentir. No es que yo esté preocupado, que eso da igual, o que los aficionados lo estén, que también... Es que estoy convencido de que todo el cuerpo técnico y directivo del Baskonia lo está. Musli, para las guerras de verdad como el Pionir, quedó totalmente retratado el miércoles. Salió 40 segundos. En esos 40 segundos le quitaron tres rebotes, le pegaron, le sacaron dos faltas, le partieron el labio y le hicieron dos canastas. Ale, a aprender, a la universidad.

Llegan ahora dos compromisos de los que te hacen temblar. Un FC Barcelona que quizá este año asuste menos que otros años, fundamentalmente por la falta de ritmo de Ricky, el verdadero base con talento del equipo, pero que por dentro tiene una batería tremenda. Cinco pivots, de los pivots de verdad, de los que pegan y se pegan... Y cuando nos estemos recuperando del partido del sábado, nos esperará agazapado el Baby-Shak sr, el padre macarra con navaja del hijo macarra navajero que vimos el otro día en el Pionir.

Si, yo también quiero un macarra navajero para mi Baskonia. Un monstruo al que piten en todos los campos, un Gargantúa, un Ramón Rivas, un Ken Bannister o un Oberto. Se que no los hay, o que los que hay son muy caros, pero empieza a ser urgente...

4 comentarios:

  1. Lo ve cualquiera. hace falta ese pivot que todos pedimos a gritos. Y si tardamos mucho, podemos vernos con el agua al cuello en Euroliga, osea que hay que reaccionar ya.

    Salu2

    Vander

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  2. No entiendo las renovaciones por días del baskonia. Somos un equipo grande, pero actuamos como uno pequeño.

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  3. Rivas, Bannister, Oberto ..... O un Batista!

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  4. Creo que todos desde la pretemporada echamos de menos un segundo jugador interior solvente.

    Con mensah Bonsu, quizás el problema no hubiera sido tan grave, pues es un jugador que puede jugar de 4 y de 5, y además rebotea muy bien, pero con Rancik sustituyendo a Haislip, el equipo cuando no está Barac en pista, no es duro atras y apenas es capaz de rebotear.

    Juanan

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