viernes, 1 de mayo de 2009

Si yo juego, el partido es mío.


Seguro que muchos recordareis el anuncio. Una serie de futbolistas repetían esta afirmación una y otra vez. Hoy, en la primera jornada de la F4 de Berlín, una serie de jugadores, parecen haberse puesto de acuerdo y han hecho suyo este lema para darnos un gran espectáculo.


La tarde empezó con Lakovic queriendo ser el dueño del CSKA-Barça. Un comienzo fulgurante puso una ventaja inesperada a favor de los catalanes. En los rusos sin noticias de nadie, salvo detalles, pero sin perderle la cara al duelo. Con Navarro en el banco por faltas, Andersen, criticado todo el año, decide que el también quiere el partido, y como los grandes jugadores, aparece cuando mas se le necesita. Se llega así al descanso con el Barça por delante.

Pero el partido es grande, y todos lo quieren, desde las filas rusas surge Lorbek, nada que ver con el que vimos en Málaga, y se echa su equipo a la espalda para acercarlo poco a poco. En las filas culés, Andersen sigue respondiendo y ya es el mejor de su equipo. Empieza el ultimo cuarto y aparece el dueño definitivo del partido. Ramunas Siskauskas.
Permitidme aquí un alto. Me cuenta Joseba, que cuando Baskonia trajo a Mache, se hizo con un video de Lietuvos para ver que habíamos fichado. Su conclusión fue la siguiente, Mache un crack, pero el alero es un escándalo, el alero, era Siskauskas.

Pues eso, el lituano comienza a producir, rebotea, asiste, coge su fusil y comienza a anotar desde todos los sitios, de tres, penetrando, cayéndose…… coloca a su equipo por delante ya hasta el final. De nada sirve el ultimo arranque del mayor héroe del Barça, Navarro, su esfuerzo lo acerca, pero no es suficiente. CSKA a su cuarta final consecutiva.


Y con los rusos esperando, llega el duelo griego. Una pléyade de inmenso jugadores buscando adueñarse del partido. El primer golpe en la mesa, lo dan desde los verdes, Pekovic y Spanoulis rompen la defensa contraria. Desde los rojos, se recurre a Greer, el menudo base, equilibra la contienda. Pero Obradovic tiene dos ases en la manga. Jasikevicius y Batiste toman el relevo de los primeros y dan una autentica lección del juego 2X2 y 1X1. Olympiakos se resiste, Vujcic, gigante en mil batallas tira de manual de pívot excelente. Junto a el, un clásico entre los clasicos, Papaloukas mete a su equipo en el partido con un robo y un triple.
Llega el momento que diferencia a los niños de los hombres, que diría Trecet, y en ese momento, Saras+Pekovic tienen la cabeza fria y colocan a su equipo por delante, ni Vujcic ni Boroussis pueden responder. Obradovic disputara otra final.


Resumiendo, hoy hemos podido ver y disfrutar de cuatro grandes equipos con magníficos jugadores, Andersen, Lakovic, Navarro, Siskauskas, Lorbek, Spanoulis, Papaloukas……… y junto a ellos algunas decepciones, y gordas: Nuestro Planinic, papel testimonial, Vazquez e Ilyasova ¿¿Les viene grande esto?? Janero Pargo y Josh Childress ¿¿Se puede cobrar mas por menos??

En fin, se reedita la final de hace dos años en Atenas. Entonces el título fue para los griegos. En cualquier caso, dos jugadores aumentaran su leyenda, Siskauskas, podría ganar su tercera consecutiva, y Jasikevicius, ganaría la cuarta con tres equipos diferentes. ¿¿Cuál de los dos podrá decir “El partido es mío”


1 comentario:

  1. Me c... en la leche. Este era el año!!!!. Nunca se me va a quitar esta sensación. Grandes equipos, grandes jugadores, ... pero a ninguno lo he visto superior a nuestro Baskonia y eso otros años no lo podíamos decir.
    En fin ...
    kk

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