miércoles, 7 de enero de 2009

La visita incomoda


Llego a la que fuese su casa, llegó casi invicto
Llegó como el turrón, en una fábula de Navidad
Y en cuanto se abrió el telón, arreció la realidad
Y a su pesar, El sargento, encontró su veredicto



Un andar solitario, buscaba una mirada amiga
aunque en ningún momento, mostrase preocupación.
El veredicto cayó frío, y la unanimidad mató la ilusión
El Palau sentenció, no perdonó la falta de una liga.



No cambió el gesto, y su trabajo fue perfecto
Demostró al Palau que el fracaso o el éxito son reflejos
Y que son necesarias tres patas, para lograr un buen efecto



Presidente entrenador y jugadores, decisiones sin complejos
Un mando claro e incuestionable, eje del proyecto
Coherencia y confianza… y la mala suerte, lejos.

2 comentarios:

  1. Joder con el poeta...

    quiero entender que hace falta que el club, los jugadores y la directiva crean en lo mismo y lo apoyen, algo que me da que no pasó en Barcelona y que por eso fracasó el proyecto de Dusco.

    Quiero recordar las palabras de ferran martinez en una tertulia de la cope, donde cuendo le preguntaron;

    - ¿Que opinas del fracaso de Dusco en el Barsa? respondió,

    - Quieres decir... ¿Que opino del fracaso del Barsa con Dusco?

    ResponderEliminar
  2. Lo has dicho "muy bonito" pero es la cruda realidad, hace falta algo mas que tener cierta "sintonía" en los objetivos (ganar siempre), para conseguir resultados hay que empujar de verdad, dirección de club, dirección técnica y por supuesto jugadores.Y eso en los futboleros es dificil.Un saludo.

    ResponderEliminar