martes, 29 de abril de 2008

Cuenta atrás para Madrid. Mirémonos el ombligo


4 días para el debut en Madrid del Baskonia. Intentaré descubrir en estos cuatro días las claves de una eliminatoria frente al todopoderoso gigante ruso, una eliminatoria que muchos han calificado ya como de imposible, impresionados por el potencial de la plantilla rusa y por el “supuesto” mal momento de forma que atraviesa el Baskonia.

De mi introducción podréis ver que yo no comparto esa idea. La eliminatoria está completamente abierta, y no doy la más mínima importancia al mal partido disputado el sábado frente al Cajasol. Los momentos de forma no los marca un partido determinado sino una trayectoria, y la trayectoria cercana del Baskonia me invita al optimismo.

¿Se ha vuelto loco Joseba? Si habéis decidido dejar de leerme por la frase escrita hace un momento, podéis abandonar el blog. Si por el contrario estáis dispuestos a intentar comprender lo que me ronda por la cabeza, adelante, es el momento!

Lo primero. Me importa un bledo si el rival es el CSKA, el Real Madrid o el Panathinaikos. No, no soy tan idiota como para asegurar que el rival no importa, y que la victoria sólo dependa del Baskonia. Quien diga eso es un iluso. Ahora bien, en estos momentos, lo único importante es lograr poner en Madrid al mejor Baskonia posible. Del rival, de su suerte, de sus virtudes y de sus defectos, ya hablaremos… Pero hoy quiero mirar a nuestro equipo. Porque cualquier opción de victoria pasa por un buen baskonia. Y... ¿Cómo llega el Baskonia a Madrid?

Lo primero… Físicamente el equipo llega bien. El único pero a la vista es la lesión de Jasaitis, pero me da la sensación de que su baja se ha prolongado algo más por un tema de precaución que por uno de severidad. El resto llega bien. Hay jugadores que llegan en su estado físico óptimo tras meses de irregularidad. Ahí está Sergi Vidal, está Tiago Splitter, está Pablo Prigioni o está Pete Mickeal.

Dos jugadores preocupan por su estado de forma actual. Igor Rakocevic no acaba de coger su punto, y Zoran Planinic ofrece a dosis iguales buenos y malos partidos. ¿Es esto muy preocupante de cara a la cita de Madrid? Por supuesto que si, pero dentro de los jugadores, creo que los dos en mala forma son los más imprevisibles. Un Splitter en mala forma o un Sergi en mala forma son difícilmente recuperables para un día. Igor o Zoran, en cambio, por su clase y su irregularidad innata, pueden aparecer y matar en Madrid a poco que su motivación supere su ansia.

Caso aparte para James Singleton y Will McDonald. El dúo de americanos interiores constituyen la principal duda real acerca del rendimiento del Baskonia en Madrid. James, jugando a su mejor nivel posible (el mejor que nos puede dar en este momento) no dejará de ser un complemento de intensidad, sin presencia importante en ataque aunque con responsabilidad defensiva fuerte. Teletovic necesita de una dosis de banquillo importante para rendir regularmente tanto en ataque como, sobre todo, en defensa. No olvidemos a quien tendrán enfrente… Frenar a Smodis es una de las labores más difíciles e ingratas que se presentan en Europa. El Baskonia debe ser capaz de conjugar la intensidad defensiva de James con la capacidad ofensiva de Mirza, y eso, en este momento, es la única cuestión que de verdad me hace tener miedo.

El otro factor, el factor McDonald me preocupa algo menos. Cuando no esperas demasiado de alguien, difícilmente te decepciona, y ese es el caso de Will. ¿Qué espero de él? Espero 5-7 minutos de descanso para Splitter, espero que aguante las embestidas de Van der Spiegel o Andersen y espero que no se cargue demasiado de faltas… por si acaso. Las rotaciones en Madrid serán cosa de Mirza, James y Tiago. Cualquier cosa diferente a esa, sería una sorpresa que a estas alturas, no espero.

Pero el Baskonia puede presumir de capacidad en Madrid. Puede presumir de clarividencia y polivalencia en la dirección, puede presumir de tiro exterior demoledor, de contundencia física y de capacidad de penetración desde el alero, puede presumir de tener al único pívot que ha sido capaz de frenar a Pekovic de verdad durante todo un año, de una capacidad reboteadora altísima y de una intimidación defensiva al alcance de muy pocos.

La intermitencia ha caracterizado al Baskonia durante todo el año, pero la intermitencia es el fruto de una motivación cambiante en unos jugadores y un cuerpo técnico que queriendo o sin querer, se han acostumbrado a elegir el partido en el que hay que estar. No me cabe ninguna duda de que este partido ha sido elegido por todos y cada uno de los jugadores. El Baskonia “estará” en Madrid, y cuando el Baskonia está, cualquier cosa puede pasar.

¿De verdad estoy loco? La respuesta, el viernes…

3 comentarios:

  1. Di que si Joseba!! pildorita de optimismo para el cuerpo!!!

    Aupa Baskonia!!

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  2. Desde Barcelona:

    Baskoooooooooooooooooooooooooonia!
    Baskoooooooooooooooooooooooooonia!
    Baskoooooooooooooooooooooooooonia!

    Vitoria es tan pequeña,
    que no se ve en el mapa,
    pero tras la final
    nos conocerá hasta el Papa ....

    Bat, bi, iru, lau ...

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  3. Yo no creo que el Baskonia esté pasando por un mal momento de forma. Creo que el Baskonia hace normalmente mal baloncesto, eso está más allá de estar o no en forma.

    PERO!!! El gran pero con el que se va a topar el CSKA es que el Baskonia tiene un potencial tremendo, te puede hacer un roto por cualquier lado, y lo que es mejor, no sólo porque tenga bueno jugadores en ataque, que los tiene, sino porque es capaz de defender mucho, y muy bien.

    Este año lo hemos visto con cuentagotas, cosa que es una pena, y que habrá que analizar cuando acabe la temporada, pero ¿qué pasa si el Baskonia justo nos ofrece dos gotas este fin de semana? ¿Por qué no???

    Yo también soy optimista, qué cojones!!!!

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