miércoles, 6 de junio de 2007

El baloncesto es un juego de errores

“No gana quien más acierta, sino quien menos errores comete”. Ojalá esa frase fuese mía, pero no lo es.... La frase es de Manu Moreno, y define a la perfección lo ocurrido hoy sobre la cancha del Araba.

El Baskonia ha hecho un 49% en tiros de dos... El Barsa un 55%.

El Baskonia ha hecho un 35% en tiros de tres... El Barsa un 43%.

El Baskonia ha hecho un 80% en tiros libres... El Barsa un 82%.

¿Alguien duda de que el Barsa haya acertado más que el Baskonia? Pero los errores cuentan más que los aciertos, y frente al Baskonia, más si cabe... Vale, hay que ser Splitter, Scola o Lou Roe para capturar esos rebotes ofensivos (yo, seguro que no los cogía) pero es evidente que en esos rebotes hay más componente de fallo blaugrana que de acierto baskonista.

Hoy hemos visto dos partidos en uno, uno dominado por el Baskonia, hasta llegar a los 51 puntos en 20 minutos, con unos impecables porcentajes, intensidad, rapidez y defensa... vamos, que de haber durado 20 minutos el partido, se hubiese hablado de baño en toda regla. Pero los partidos duran 40, y los segundos 20 minutos cuentan lo mismo que los primeros.

El Baskonia se apagó en la defensa del Barsa. Dusco ordeno cortar los contraataques baskonistas y en el 5 contra 5, el Barsa estuvo tremendamende listo e intenso, cortando de raíz la fluidez del Baskonia. El equipo no encontraba soluciones, Luís fallaba cosas que no falla nunca ( a pesar de completar un gran partido), Rako se precipitaba y House no aparecía. Menos mal que dos figuras sostuvieron al Baskonia; Erdogan con una nueva demostración ofensiva y Splitter en el rebote.

Enfrente, Lakovic, Navarro y Basile por fuera mostraban el corazón de un equipo que no se rinde nunca, incrementando la tensión del partido y llevando las dudas al pabellón. Pero el Barsa cayó preso de los errores...

No acertaba Baskonia, pero el Barsa, no contento con no acertar, regalaba infinitas posesiones. Y esos regalos se pagan con una derrota.

Pero ojo, el Barsa ha puesto encima del parquet su corazón. Si alguien piensa que con la victoria de hoy hay algo logrado puede llevarse una sorpresa mayúscula. Ojo a este barsa que a mi, personalmente, me asusta.

Los dos equipos pueden hacerlo mejor, pero bien harían en reflexionar acerca de la frase de Manu; El basket es un juego de errores.

PD. El público hoy, de nuevo, espectacular

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