martes, 13 de enero de 2015

AÑO NUEVO, BASKONIA NUEVO (Por José Luis Sánchez Erauskin, Santxon)



Hemos pasado de todo en esta media temporada de Euroliga y de ACB. , Cambio de entrenador, cambios abundantes de jugadores, una clasificación (por los pelos) en la Euroliga y un fracaso (dijo Josean) al no clasificarnos para la Copa canaria.


¿Qué ha pasado en estos tres meses de frenética competición? Pues hemos cambiado de entrenador, hemos cambiado de bases, hemos recuperado a Causeur y perdido a jugadores. Tenemos la satisfacción de que en el puesto de alero no hemos variado, los 2 ala-pivots se han puesto a jugar y tango Shengelia como Tillie hacen su trabajo con dignidad. En los pivots, por suerte, hemos perdido a Hamilton y lo hemos sustituido por Begic (¡menos mal!)


Casi nada en un equipo que pasa por una revolución, nos hemos desprendido del entrenador titular, y le hemos dado toda la responsabilidad a su ayudante, Ibón Navarro, que ha cambiado a nuestro equipo dotándolo de una seriedad y un espíritu luchador que nos ha llevado a plantar cara, con la mayor dignidad, a dos equipos como Madrid y CSKA que antes nos vapuleaban con la mayor facilidad ¡sólo nos falta ganar!


Estamos en plena pretemporada, intentando acoplar los bases al resto del equipo, o puede ser que el equipo a los bases, el caso es que tenemos dos partidos semanales contra equipos de la máxima exigencia. Hemos jugado en Europa con Efes y CSKA (casi nada) y en la Liga ACB con Zaragoza, Estudiantes y R. Madrid, pero os recuerdo que en las próximas semanas jugaremos con el Nizhny ruso, Armani italiano y Olympiakos griego y en la “cómoda competición ACB” con Obradoiro, Barcelona y Unicaja. Es una pretemporada muy apropiada para comprobar si la moral de nuestro equipo y de nuestra afición es capaz de aguantar partidos difíciles y con resultados posiblemente negativos. ¡Seremos capaces de aceptar nuestras limitaciones sin arrojar la toalla!


Tenemos que pensar que para nosotros la Liga acaba de empezar y es al final cuando se tienen que hacer los exámenes y nuestro Baskonia, si cuenta con su afición y aprovecha estas próximas jornadas para ir conjuntando el equipo terminará por jugar como todos esperamos. Paciencia y a trabajar.


Contamos con la calidad y el trabajo de Ibón que seguro que nos arreglará la temporada en los play-off.


Nos falta la otra pata del mueble. El cuarto poder: La prensa. Dejémosla por imposible: si hacemos un buen partido con victoria final somos los mejores y siempre tenemos que jugar así. Si hacemos un buen partido pero con derrota, somos irregulares, no tenemos calidad, somos un desastre, y no digamos nada si nos derrota el equipo de turno, sea el que sea, y jugamos mal. Los titulares en la prensa y los expertos en la radio aprovecharán para sacudirnos a base de bien y de paso crear un ambiente pesimista en torno al equipo. Por suerte para ellos, al descargar toda su mala leche, descansarán tranquilos, cosa que no pueden hacer cuando ganamos con solvencia.


En los desayunos mañaneros siempre cuento con la crítica amistosa de los “técnicos” que nos reunimos. Siempre me critican que sólo me fijo en el Baskonia, sin tener en cuenta a los contrarios, y tienen toda la razón. Releyendo el comentario que escribí en octubre, hacía una loa de Crespi y ahora la traslado y aumento a Ibón. Cuando hablaba de Crespi era mi entrenador y ahora es una página pasada. Mientras fue el entrenador de mi equipo era el mejor del mundo, ahora ni me acuerdo de él. Ni para criticarle ni para aceptarle si tenía algo de positivo. Ahora mi número uno es Ibón, estaré a su lado siempre, sus conocimientos, basados en un trabajo de años con equipos y personas y jugadores distintos, le hace merecedor de mi máxima confianza y mi cariño. Ser entrenador de nuestro Baskonia es suficiente para darle todo mi apoyo y solicitar que la suerte le acompañe.


Volveremos a vernos (leernos) cuando la Liga regular finalice. ¡Qué fácil es hacer críticas y loas cuando ya ha pasado el toro y ver con claridad los aciertos y equivocaciones del torero de turno!. Pero, os aseguro una cosa, que pase lo que pase siempre estaré en barrera para ver las corridas de mi Baskonia.


Ganaremos o perderemos pero este equipo siempre saldrá adelante y estaremos orgullosos de su plantilla y sus dirigentes, que sufren los vaivenes de la pelotita con una intensidad que todos nosotros (los aficionados) no podemos imaginar.


Hasta pronto,

Santxón.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

IBON NAVARRO, EL DON DEL EQUILIBRIO



Artículo escrito por Loperasovic  (@Loperasovic)

Foto: Euroleage 

Nacido en Vitoria-Gasteiz (Álava), 30/04/1976

En su círculo cercano siempre ha existido la convicción de que llegaría lejos como entrenador de baloncesto, quizás fuera por su talento, por su pasión por este deporte,  por su perseverancia o por su ambición, aunque muy probablemente por la intersección común en todo ello.

Una cosa tenía clara Ibon y es que en su orden de prioridades, la primera sería vivir con el baloncesto,  siendo consciente, eso sí, de que no sería un camino fácil ya que las sillas disponibles son muy pocas en proporción a la cantidad de entrenadores con el título de "entrenador superior".

Desde fuera de su círculo, tanto por aficionados como por periodistas quizás se haya conceptuado a Ibon más con la "cola de león". Es decir, en un segundo plano, acompañante de lujo de grandes entrenadores e incluso con participación notoria y relevante en momentos determinantes, pero con ese rol secundario de ayudante que viene implícito en el puesto de segundo entrenador.

Oportunidades seguramente las tuvo para continuar como "cabeza de ratón" entrenando en otros lugares, pero él prefirió seguir aprendiendo desde la élite.  Ambicioso él, sería lo suficientemente paciente y pertinaz haciendo lo requerido para poder llegar un día hasta la "cabeza del león".

Ese día ha llegado y no en el momento en el que se encontraba el león con su cabeza más lustrosa, pero ha llegado a ella con el ánimo y convicción de sacar a relucir de nuevo todo su esplendor.

El Baskonia cede el timón a Ibon en un momento muy importante para el devenir del club, con el nuevo formato de "todos contra todos" de Euroliga al caer, y con la necesidad imperiosa de recuperar por un lado el prestigio como entidad y por otro lado la ilusión en el aficionado que permita abarrotar de nuevo el gran Coliseo.

No es un acto de desistimiento ante las perspectivas creadas con la refundación. Cuando en el Club se decide dar las riendas a I bon, es porque se percibe que es el momento indicado para ello. Es cierto que han confluido ciertas circunstancias que han motivado su nombramiento, pero lo cierto es que ahora mismo, con las necesidades y posibilidades disponibles, probablemente Ibon sea la mejor opción posible.

Y es que hay que reseñar que conoce perfectamente la casa y sabe cómo funciona y cúales son las normas, pero sobre  todo sabe lo qué se pide y lo que se espera. Quizás no sea el lugar más sosegado porque el nivel de expectativas es alto, pero es el lugar donde Ibon desea y ha ambicionado siempre estar.

Subestimado es muchas veces el rol de segundo entrenador y nada fácil su ejecución: labor que se ha de desempeñar con humildad y a la vez con asertividad, con mucha disciplina pero a la vez con la valentía de hacer notar tu presencia en los momentos en los que uno estima que es necesario, algo que puede resultar bien con unos entrenadores y no tan bien con otros.

Incluso uno se puede sentir a veces como con un trabajo poco agradecido pero eso no quita que sea una gran oportunidad para aprender todos los entresijos de este deporte, desde esa perspectiva interna pero al mismo tiempo a la vez un más externa, pudiendo observar y analizar las circunstancias desde una posición más objetiva y no tan comprometida en las consecuencias, aunque Ibon sea sin duda una persona de comprometerse, como ha demostrado hasta ahora con el Baskonia. 

Pero de lo que no cabe duda que ha tenido oportunidad de engrandecer su baloncesto con la impronta de grandes entrenadores, de los cuales habrá aprendido de lo bueno, pero también de lo no tan bueno.
Ibon reúne varias cualidades, pero donde más resalta es en el equilibrio, es decir, en la capacidad de ponderar la influencia de sus actos y de sus palabras en el grupo. Muy perfeccionista en el detalle pero no obsesivo, intenta hacer del baloncesto algo sencillo y que pueda ser ejecutado sin que los jugadores se compliquen la vida en exceso, pero a la vez pone mucho mimo y cuidado en la minuciosidad del detalle. Es una persona que absorbe aprendiendo de lo que le rodea con la idea de equilibrarlo con armonía concibe un baloncesto ordenado pero no cuadriculado, sencillo pero no simple y enérgico pero no descabezado. Entrenador que se muestra cercano a los jugadores y que prefiere siempre el refuerzo positivo al negativo, mostrándose muy exigente pero a la vez agradecido y orgulloso de sus jugadores cuando muestran disposición de remar hacia el mismo sentido. Sabe transmitir a los jugadores su pasión y se muestra como colaborador y ayudante, aún cuando su rol sea el de ser jefe. Un entrenador que se gana el respeto de sus jugadores no por su carácter autoritario, si no con su carácter optimista, ambicioso y cercano. Pero sin duda, es una persona con carácter y que transmite.

Su momento más duro: su exilio forzado de Vitoria tras ganar la liga. Él, baskonista hasta la médula, supo en aquellos momentos mantener la calma y saber dejar las puertas abiertas para poder volver de nuevo al equipo donde más desea estar. 

Y por último y no menos importante, muestra una buena inteligencia emocional, capaz de motivar a los jugadores y sacar lo mejor de ellos; sabe influir sin perder las formas, adecuándose a cada situación sin perjudicar al equipo; sabe concatenar pequeñas correcciones de una forma continua sin por ello desmontar la casa entera. 

Por estos motivos deduzco y creo que Ibon no será un entrenador que pase de puntillas y que su involucración, compromiso y cualidades van a ayudar a crecer de nuevo al equipo. Y no quería dejar pasar por alto, como no, que siendo Vitoriano desde luego es un elemento de orgullo e identificación para la parroquia baskonista, necesitada de volver un poco a sus raíces para poder ilusionarse de nuevo.

Por ello deseo y auguro larga vida a Ibon Navarro como entrenador, pero sobretodo lo deseo como entrenador del Baskonia.

Loperasovic

lunes, 27 de octubre de 2014

Despierta Baskonia.

El Baskonia mantiene una lenta pero segura evolución. Ayer logró al fin su primera victoria en la liga ACB, importante por tres motivos; El primero, porque había que romper la dinámica perdedora que se arrastraba en la liga ACB. Independientemente de rivales, coquetear con la derrota a diario hace mella en el equipo y la afición, y cuanto antes se cortase esa horrible racha, mejor. El segundo, por el rival, Bilbao Basket, un partido siempre especial para las hinchadas de ambos equipos, con más que un partido en juego, y encima con el añadido de encontrarte a un equipo invicto en la clasificación, y tercero, porque la Copa del Rey espera agazapada con el mazo al doblar la esquina. No deben aparecer los nervios en la jornada 4 de liga, pero tampoco se puede descuidar el equipo. hay que sumar cuanto antes las ocho o nueve victorias que hacen falta para jugar ese torneo, y no se puede fallar en casa frente a rivales como Bilbao.

Pero lo importante no es tanto el si se gana o no (aunque también) sino como está jugando el equipo, si se le ve evolución o no. Vamos allá:

Individualmente, hay tres grupos de jugadores:

A. Jugadores constantes y positivos: Fernando San Emeterio, Davis Bertans y Colton Iverson. El capi está que se sale este año. Enarbola el carácter, pero no desde un punto de vista romántico sino efectivo. Defensa, acierto, ataque y galones. Sin duda, en su mejor momento desde que anotase ese 2+1 que nos dio una liga. A su lado, Davis Bertans. Puede estar más o menos acertado, puede meter o no el triple que tira, pero desprende un olor a estrella tremendo. Un nuevo diamante que atesora Baskonia y que podemos disfrutar en Vitoria. Iverson: Ha sido un descubrimiento para mi. Problemas para evitar las faltas y aún con problemas defensivos, pero un jugador muy intimidador atrás y con mucha más capacidad ofensiva de la que yo esperaba. Cuando se adapte a los arbitrajes ACB y Euroliga, puede ser una auténtica sorpresa.

B. Jugadores sin suerte y/o no adaptados. En este grupo, el paquete negativo, metemos a los siguientes: OJ, un jugador que no se ha sentido cómodo en ningún momento, y al que los porcentajes no acompañan. Un anotador que no anota. A estas alturas, un candidato claro a ser cortado. Ilimane Diop. El paso de niño a hombre no es sencillo para nadie. Ya no consiste en salir al campo, dar dos golpes y meter un mate. Ahora hay que salir y ser consistente sobre la cancha. Paciencia… es joven, pero le está costando. Kim Tillie. Un jugador con capacidad y con minutos, pero jugando excesivamente abierto, sin contundencia defensiva ni instinto de rebote. Debe ganar sus minutos superando a Shengelia y a un Bertans que también se postula como falso cuatro. Aquí encajan también los temporeros Gomes y White, aunque uno ya está fuera y al otro le queda una semana

C. Resto del equipo… Irregulares, pero en progresión: Heurtel. Irregular. Llamado a ser estrella de este equipo y base con galones, fue justamente castigado en Andorra por su indolencia defensiva, y le ha costado asumir dicho golpe. Ayer sacó de nuevo un poco la cabeza… Se recuperará. Perkins: Ha sufrido el proceso inverso al de Heurtel. Muy mal arranque de liga, pero el castigo a Heurtel lo reactivó. Bien en Andorra, bien en Atenas, y magnífico ayer frente a Bilbao Basket. Franca progresión para un jugador llamado a asumir un papel fundamental a la hora de subir líneas en defensa y ser incisivo en ataque. Causeur: Lastrado por sus dolores de espalda y la falta de pretemporada, está sufriendo en este momento su propia pretemporada, con los altibajos que debió sufrir en agosto. De todas formas, Causeur, cada vez que pisa la cancha suma averages positivos para el equipo. Trabaja, defiende y ataca con criterio. Irá a más… Shengelia: Muy irregular, pero en el mismo saco que Causeur. Está haciendo la pretemporada que no pudo hacer en agosto, y alterna cal con arena. Muy pronto para juzgarle, pero su actitud e intensidad son un gran aval para ir conociéndole. Hamilton: Más de lo mismo… al menos parece delgado. Veremos…

Esto individualmente, pero… 

¿Y como equipo? El equipo presenta, ahora mismo, una serie de puntos fuertes y de puntos débiles a mejorar.

Puntos fuertes:

Mentalidad. El equipo, desde el partido frente a Unicaja en el que no tuvo opciones, ha mostrado mentalidad suficiente para levantarse y aferrarse a un partido. Tanto frente a Andorra, como frente a Oly o Bilbao, el equipo se vio abajo y se volvió a subir al partido. Muy importante

Contraataque. Y transición… Jugar en campo abierto. Con la plantilla que tiene este Baskonia debe correr, jugar agresivo. No lo vimos en los partidos contra el Barça, y lo vimos con cuentagotas frente a Unicaja. Pero esto ha cambiado… ¿Son 3 partidos tiempo suficiente para afianzar el cambio? Esperemos que si…

Pegada. La pegada de este equipo sube muchos enteros desde que Shengelia se incorporó al equipo e Iverson pudo estar en el campo. Con referencia interior, los exteriores juegan con más sitio, y Fernando, Bertans y los bases son mucho más peligrosos. En cuanto Causeur tenga un poco más de tono físico e incorporemos un jugador con pegada exterior, el Baskonia subirá muchos enteros

Puntos débiles.

Defensa. El Baskonia puede defender. Sabe defender. Ha defendido. Pero a veces los despistes son tan horrorosos, que tira cualquier análisis al suelo. La primera parte de Andorra, el primer cuarto en El Pireo o el primer cuarto frente a Bilbo fueron un agujero difícilmente explicable ni perdonable. Despistes defensivos relacionados más con la concentración que con la actitud.

Continuidad. El Baskonia, probablemente por la lamentable pretemporada que ha tenido que pasar, con mil lesiones, temporeros viajes interminables y fichajes tardíos, es hoy un equipo en construcción. Y ese matiz se traduce en una irregularidad tremenda. En una semana pasamos de querer echar a Perkins a ponerlo en un altar, de que Iverson no pueda salir al campo a ser un jugador muy útil, de ensalzar a Shengelia a que pase desapercibido… En un mes veremos una versión más sólida del Baskoniam, pero de momento, toca

Arranque. Todos los partidos de Baskonia, salvo el de Neptunas, han tenido como denominador común un arranque horroroso. Dos tres minutos de intensidad para perderse por el primer cuarto. Hablamos de lo mismo que en el punto anterior, “concentración”.


Ahora lo que toca es seguir trabajando. El calendario nos empareja en los próximos partidos con rivales accesibles. No fáciles, pero si batibles. Habrá que ir a por ellos para seguir elevando el nivel de este equipo.