lunes, 16 de marzo de 2015

Dos hornos en la cocina



 Foto: Deia

La metáfora no es mía, sino de Ibón Navarro. “Si tienes un horno, no puedes pedirle que de frío”. Y así es. Baskonia tiene dos hornos en la cocina, y no tiene frigoríficos. Porque así lo ha querido su técnico, y porque así lo ha considerado la directiva. Una decisión meditada, con todas sus consecuencias…

Mientras los hornos han dorado, nadie ha reprochado nada, pero el primer día que los hornos entraron en modo pirolítico para limpiar, el mundo se ha llevado las manos a la cabeza. Artículos en prensa, opiniones en la radio y las redes sociales incendiadas… ¡¡Tenemos dos hornos!! ¡¡No dan frío!! Sí, ¿Y que? Vamos por partes:

1. Si hay dos hornos y no un horno y un frigorífico es porque así se ha decidido. La directiva sabía con casi dos meses de antelación que iba a cortar a Perkins (un frigorífico) y que se iba a escapar Heurtel (un horno más maduro). Sabía que debía reestructurar el puesto, sabía que debía sustituir dos piezas y sabía que además, la sustitución de ambas piezas iba a coincidir en el tiempo. Y escogió dos hornos jóvenes en el mercado. Ninguno era un frigorífico. Ambos eran los máximos anotadores de sus respectivas competiciones, ambos eran los referentes ofensivos principales de sus equipos y ambos eran jóvenes e inexpertos. 24 y 25 años. Cero partidos en sus espaldas de Euroliga. Cero partidos en sus espaldas en la NBA. Cero partidos en sus espaldas en una de las 4-5 mejores ligas de Europa. Experiencia al máximo nivel, cero. Ilusión y ambición, cien. Y se eligió así. Como dice mi hijo de cuatro años, “adrede y a posta”.

2. Cuando fichas dos hornos, tienes que usarlos como hornos. En Vitoria hemos sido testigos de lo que pasa cuando a un horno le pides que de frío. Desde todos los entrenadores que han pedido a Heurtel templanza, al último y más llamativo caso, Hodge, un horno al que se le pidió ser frigorífico y resultó que ni daba calor ni daba frío. No funciona. Al jugador debes exprimirlo en donde da su máximo. Y Adams y James, dan su máximo jugando a ritmo alto y tomando más tiros de los deseados.

3. Los frigoríficos en Vitoria han fracasado desde que Prigioni se fue. Y ojo, Prigioni nació horno, aunque con el tiempo se convirtió en un frigorífico. Es el paso natural que da la experiencia, y los partidos al máximo nivel de competitividad. Muchos frigoríficos han pasado por Vitoria desde entonces, y todos ellos se han saldado con fracaso. Recuerdo a Carlos Cabezas, a Omar Cook o a Doron Perkins, frigoríficos capaces de enfriar… incluso de dejarte congelado (literalmente).

4. Como dijo Ibon, si tienes dos hornos, no pidas frío. Es fácil decirlo, pero a veces desespera… A un horno le puedes controlar la temperatura de alguna forma… Puedes programarlos para que calienten más tarde, puedes jugar a enchufarlos y desenchufarlos del partido para que no lleguen a alcanzar su máxima temperatura… Pero a veces, se calentarán y pasará lo de Nhizny. ¡¡¡“falta cerebro”, “falta pausa”!!! Se grita desde todas partes. ¡No!, falta experiencia, y la falta de experiencia es una enfermedad que se cura con el tiempo y con los partidos…

5. La forma en que Baskonia puede llegara ser competitivo en este Top-16 o en las fases finales de la liga ACB, es con el horno a 220 grados. Los dos bases que tenemos, ni tienen la experiencia ni las cualidades necesarias para jugar un partido especulando. Tampoco Bertans, Tillie o Shengelia le van a seguir si especulan. Sólo San Emeterio, Causeur o los dos pivots pueden adaptarse a ese juego más estático, y probablemente el Baskonia pierda su chispa a partidos tibios. El objetivo no debe ser nunca bajar la temperatura del horno, sino aprender a controlar el horno a 220 grados.

6. Hay quien se desespera con los tiros a destiempo de Adams, James o Bertans. Yo mismo, a veces. Reconozco que su selección de tiro es “sospechosa”. Tan sospechosa como era la de Teletovic, Rakocevic, Macijauskas o Heurtel, tan sospechosa como es la de Teodosic o la de Rudy. Pero esos tiros a destiempo unido a su gran calidad, hacen precisamente que las virtudes de estos jugadores afloren. Sí, a mi también me gustaría meter al trío Adams-James-Bertans en una máquina del tiempo, y rescatarlos hoy con 200 partidos de Euroliga a sus espaldas, con 30 partidos perdidos por su ímpetu y diez títulos en el bolsillo por su calidad. Pero es imposible.

Reconozcámoslo. El Baskonia ha elegido desde el banco hasta los bases y pivots, un equipo inexperto talentoso e impetuoso. Ha tuteado a los mejores equipos de Europa a base de ímpetu y calidad, y nunca a base de templanza. No echemos en cara la temperatura…. Promovámosla. Poco a poco, el entrenador y los jugadores cogeran el temple por si mismos, como lo cogió Prigioni. Entre tanto, disfrutemos del espectáculo.

A mi, este espectáculo, me encanta. Es el año en que mejor me lo estoy pasando desde hace muchos… Demasiados.

Aupa Baskonia

jueves, 26 de febrero de 2015

El Baskonia vuelve a ser el Baskonia


Tras tres o cuatro campañas fallidas, con resultados mediocres y sensaciones amargas, vendiendo palabras sin hechos, finalmente hemos llegado a un punto de hechos sin palabras. El estilo Baskonia, ese estilo espartano en el que Dusko o Manel navegaban cómodos, donde se explicaba poco y se trabajaba mucho, ha vuelto. Harta ya la afición del manido “carácter Baskonia” que no se veía en el campo (salvo por Chapu), y harto de promesas huecas de calidad exagerada acompañadas por jugadores como Pepe Poeta, o de entrenadores que tenían siempre la excusa perfecta para cada uno de los golpes que se recibían, de repente el Baskonia se ha encontrado con un BLOQUE rocoso, y la afición simplemente disfruta del baloncesto de nuevo sin que nadie le venda la moto. Basket puro, con un líder claro desde el banquillo, sin eslóganes y sin especulaciones. Talento y desparpajo. Juventud divino tesoro. Baskonia. El Baskonia de antaño. El Baskonia que todos queremos.

 Cada día me creo menos los rumores y las noticias que se publican. Estoy en una época de mi vida en la que no creo absolutamente NADA en la ética periodística en general, y donde tengo comprobado que la palabra RIGOR es completamente ajena a esa profesión. He tenido la suerte o la desgracia de comprobar como el contraste de una noticia es algo que sólo unos medios hacen, y he comprobado como cuando interesa vender algo, NO SE RECURRE A LA FUENTE DE LA NOTICIA. Todo esto me lleva directamente a creer cada día menos en rumores, y a poner en cuarentena ABSOLUTAMENTE TODO lo que leo.

Por ello, y volviendo al basket, no tengo ni idea de si James o Adams fueron o no primeras opciones, o si alguna vez se habó con jugadores como McCalebb. Tampoco tengo ni idea de si realmente era Hansbrough la primera opción por delante de aquel chico de la D-League que acabó en Turquía (Heslip), ni tampoco tengo base para saber si Ibón fue el nombre que quería Baskonia para llevar el timón, o si está ahí por negativa de otros. Las respuestas a esas preguntas sólo están en las oficinas del Buesa, y personalmente, me importan bien poco…. Dejadme que me quede con los resultados, por favor… ¿Y cuales son estos resultados?

Los resultados son un bloque liderado por un entrenador de Vitoria con carácter, conocimiento y valentía, y un equipo con desparpajo y calidad a raudales, que no especula, que juega vertical, que busca el rebote con los dientes y que aprieta en defensa con un orden que no se recuerda desde la liga de San Emeterio, que se respeta como equipo y que se deja el alma en el campo. Escribo hoy, jueves, y lo hago adrede, para que mi escrito no quede contaminado por el partido que mañana jugará Baskonia en Estambul. El partido de mañana, es quizá el partido más ilusionante de los que recuerdo desde que el CSKA nos robase en Vitoria el sueño de poder pelear por una nueva final four. Un partido bisagra, que puede suponer la gloria para un equipo necesitado de gloria. Ganar en Estambul no te asegura absolutamente nada. De hecho, aún ganando en Estambul, el Top-8 seguiría siendo tremendamente complicado, aunque la ilusión se instauraría con toda la fuerza del mundo en Vitoria.

Y por eso escribo hoy... Si escribiese el sábado, mi reflexión vendría motivada por ese resultado, y no me parecería justo. Escribo hoy porque el Baskonia ya ha vuelto a ser el Baskonia pase lo que pase mañana. Pase lo que pase en Miribilla el domingo. Escribo hoy porque esta reflexión debe quedar escrita sin contaminación por el resultado. Igual que Bilbao Basket ha vuelto a enganchar a su afición de una forma que ningún resultado podrá empañar ya, a Baskonia le ha ocurrido lo mismo. La ilusión ha vuelto. Pero ojo, a día de hoy, esta ilusión es sólo una semilla. Este equipazo explotará a su máximo en uno o dos años (si aguanta junto), ya que se intuye el techo de jugadores como Bertans, Adams, Colton o James, pero se constata que aún no están cerca de ese techo. Esta plantilla, con este entrenador puede ser ÉPICA. Nos divierte y nos apasiona, aunque quizá, hoy, no sea suficiente para un Top-8 o una liga ACB. Lo será…

Por eso escribo hoy. Quiero dejar esta semilla escrita para que florezca la semana que viene en caso de victoria en Estambul, o para que permanezca inalterable en caso de derrota. Porque no sería justo valorar a este grupo por el resultado de un partido. Repito, quizá el partido más ilusionante de cuantos recuerde en los últimos años. El partido bisagra. El partido que puede provocar el florecimiento real de este Baskonia.

Alfredo Salazar, Félix Fernández y Josean Querejeta han recibido muchos palos por la configuración de esta y de anteriores plantillas. Han recibido palos por dejar demasiado a Dusko, por fichar a Tabak, por cesarlo, por fichar a Scariolo, por fichar a Crespi, por cesarlo… por fichar jugadores que no han fructificado, pro fichar pocos, por no fichar, por fichar a Odom, por Hamilton, por Hodge… mil palos. Algún palo está justificado (no todos), pero si se dan esos palos, que es lícito en el ejercicio de una libertad de expresión (que algunos mal utilizan), ES JUSTO reconocer ahora su completo acierto con este bloque.

Hay que felicitarles por la elección y apoyo a Ibón Navarro. Ibón se ha convertido en escasos dos meses en un estandarte del Baskonia y del baskonismo.
Hay que felicitarles por los fichajes de Colton, Begic, James, Bertans o Adams.
Hay que felicitarles por el fichaje de J Cuspineda que está ayudando mucho a Ibón en hacer un bloque sólido.

 En víspera de una final, la final de Estambul, es justo escribir y dejar escrito el orgullo que provoca este equipo. Ganará, perderá, pero el Baskonia vuelve a ser el Baskonia, y los baskonistas volvemos a sonreír…

¡Aupa Baskonia!

martes, 13 de enero de 2015

AÑO NUEVO, BASKONIA NUEVO (Por José Luis Sánchez Erauskin, Santxon)



Hemos pasado de todo en esta media temporada de Euroliga y de ACB. , Cambio de entrenador, cambios abundantes de jugadores, una clasificación (por los pelos) en la Euroliga y un fracaso (dijo Josean) al no clasificarnos para la Copa canaria.


¿Qué ha pasado en estos tres meses de frenética competición? Pues hemos cambiado de entrenador, hemos cambiado de bases, hemos recuperado a Causeur y perdido a jugadores. Tenemos la satisfacción de que en el puesto de alero no hemos variado, los 2 ala-pivots se han puesto a jugar y tango Shengelia como Tillie hacen su trabajo con dignidad. En los pivots, por suerte, hemos perdido a Hamilton y lo hemos sustituido por Begic (¡menos mal!)


Casi nada en un equipo que pasa por una revolución, nos hemos desprendido del entrenador titular, y le hemos dado toda la responsabilidad a su ayudante, Ibón Navarro, que ha cambiado a nuestro equipo dotándolo de una seriedad y un espíritu luchador que nos ha llevado a plantar cara, con la mayor dignidad, a dos equipos como Madrid y CSKA que antes nos vapuleaban con la mayor facilidad ¡sólo nos falta ganar!


Estamos en plena pretemporada, intentando acoplar los bases al resto del equipo, o puede ser que el equipo a los bases, el caso es que tenemos dos partidos semanales contra equipos de la máxima exigencia. Hemos jugado en Europa con Efes y CSKA (casi nada) y en la Liga ACB con Zaragoza, Estudiantes y R. Madrid, pero os recuerdo que en las próximas semanas jugaremos con el Nizhny ruso, Armani italiano y Olympiakos griego y en la “cómoda competición ACB” con Obradoiro, Barcelona y Unicaja. Es una pretemporada muy apropiada para comprobar si la moral de nuestro equipo y de nuestra afición es capaz de aguantar partidos difíciles y con resultados posiblemente negativos. ¡Seremos capaces de aceptar nuestras limitaciones sin arrojar la toalla!


Tenemos que pensar que para nosotros la Liga acaba de empezar y es al final cuando se tienen que hacer los exámenes y nuestro Baskonia, si cuenta con su afición y aprovecha estas próximas jornadas para ir conjuntando el equipo terminará por jugar como todos esperamos. Paciencia y a trabajar.


Contamos con la calidad y el trabajo de Ibón que seguro que nos arreglará la temporada en los play-off.


Nos falta la otra pata del mueble. El cuarto poder: La prensa. Dejémosla por imposible: si hacemos un buen partido con victoria final somos los mejores y siempre tenemos que jugar así. Si hacemos un buen partido pero con derrota, somos irregulares, no tenemos calidad, somos un desastre, y no digamos nada si nos derrota el equipo de turno, sea el que sea, y jugamos mal. Los titulares en la prensa y los expertos en la radio aprovecharán para sacudirnos a base de bien y de paso crear un ambiente pesimista en torno al equipo. Por suerte para ellos, al descargar toda su mala leche, descansarán tranquilos, cosa que no pueden hacer cuando ganamos con solvencia.


En los desayunos mañaneros siempre cuento con la crítica amistosa de los “técnicos” que nos reunimos. Siempre me critican que sólo me fijo en el Baskonia, sin tener en cuenta a los contrarios, y tienen toda la razón. Releyendo el comentario que escribí en octubre, hacía una loa de Crespi y ahora la traslado y aumento a Ibón. Cuando hablaba de Crespi era mi entrenador y ahora es una página pasada. Mientras fue el entrenador de mi equipo era el mejor del mundo, ahora ni me acuerdo de él. Ni para criticarle ni para aceptarle si tenía algo de positivo. Ahora mi número uno es Ibón, estaré a su lado siempre, sus conocimientos, basados en un trabajo de años con equipos y personas y jugadores distintos, le hace merecedor de mi máxima confianza y mi cariño. Ser entrenador de nuestro Baskonia es suficiente para darle todo mi apoyo y solicitar que la suerte le acompañe.


Volveremos a vernos (leernos) cuando la Liga regular finalice. ¡Qué fácil es hacer críticas y loas cuando ya ha pasado el toro y ver con claridad los aciertos y equivocaciones del torero de turno!. Pero, os aseguro una cosa, que pase lo que pase siempre estaré en barrera para ver las corridas de mi Baskonia.


Ganaremos o perderemos pero este equipo siempre saldrá adelante y estaremos orgullosos de su plantilla y sus dirigentes, que sufren los vaivenes de la pelotita con una intensidad que todos nosotros (los aficionados) no podemos imaginar.


Hasta pronto,

Santxón.