
Khimki y Baskonia están abocados a jugarse a ida y vuelta el puesto de segundos de grupo. Evidentemente, el primer puesto sigue siendo posible, aunque quizá pensar en él en este momento sea un tanto surrealista. El Baskonia debe pensar en los rusos, y bastante tiene con ellos, ya que da la sensación de que los ases no abundan por las mangas baskonistas.
¿Debemos ser optimistas en la confrontación? Ahora mismo no lo tengo nada claro. Si hacemos un análisis de “caras” y “cruces”, tas y como proponía en el post anterior, la realidad habla de un paisaje un tanto complicado. El fuerte varapalo que sufrí ayer al escuchar a Tiago hablar de sus fuertes dolores que aún le mantienen en alerta, no sólo ya para mañana, sino sobretodo para el partido del domingo, me hacen pensar que llegará muy justo a la Copa del rey. Y llegar justo a la Copa, cuando tienes que jugar tres partidos seguidos para después, (con una buena resaca, espero) viajar a Moscú, me da cierto miedo (explicito).
Puede que llegue Barac, es cierto, aunque su presencia no se puede igualar bajo ningún concepto a la de Tiago. También estará English... algo que por cierto me tiene muy mosca... Yo he tenido alguna gastroenteritis que otra, y jamás me han hecho una ecografía para ver como está el virus. ¿Estará de tres semanas o de cinco? Esperemos que el virus esté “a punto de parir” y le deje al canadiense jugar tranquilo... Pero vamos, que tenemos al equipo hecho unos zorros para el partido de mañana, uno de los más importantes del año, por otra parte.
¿Enfrente? Sergio Scariolo, ese entrenador que hace que sus equipos vayan cada año de menos a más, y que suele hacer coincidir los mejores momentos de forma de su equipo precisamente con los más importantes de la temporada. Enfrente también, Mozgov y Javtokas, sobre todo este último, en gran forma, dos “malas bestias” que vienen a Vitoria a abusar de Teletovic y Eliyahu. El morbo lo pondrán la pareja de bases de la selección, y los silbidos que seguro se llevará el entrenador italiano.
Hay que pensar en el average. Si, ya se que ahora sólo se piensa en ganar de uno, y realmente, hay que salir al campo a ganar de uno, pero que nadie se olvide que esto es una serie a ida y vuelta, y que ganar mañana de uno si se pierde en Moscú por dos, es muy probable que te deje fuera de la Euroliga. No hay que olvidar que el Baskonia ha quemado su cartucho de ganar a Olympiakos en casa, un cartucho que los rusos aún tienen en la recamara, porque ganar en Grecia no es un cartucho, es un obús, como demostró la semana pasada el Khimki, dando una lección de quiero y no puedo. Por otra parte, el Baskonia ya ha ganado en Zagreb... algo que habrá que ver que pasa cuando el visitante sea el Khimki.
También es importante ser capaces de impresionar al Khimki, y con impresionar me refiero no a ganar de paliza (que también) sino sobre todo a ser capaces de hacerles ver que el Baskonia no es un equipo vulnerable, como pasó en Zagreb o Santiago de Compostela... en esos campos, el Baskonia ganó, pero estuvo lejos de impresionar (más bien lo contrario). Si, ya se que impresionar sin Tiago es difícil, pero es lo que hay...
Toca cargar el juego exterior hay que aprovechar el buen momento de los Marcelinho, Ribas, English, San Emeterio o Teletovic. Es más, me atrevo a augurar un partido que roce el record de triples lanzados por parte del Baskonia, y de ser así, hay que ser consciente que hay que superar el 40% de acierto. Ellos nos castigarán al poste bajo, pero también van a lanzar un millón de triples, porque vienen haciéndolo toda la temporada.
El Baskonia puede salir vencedor, sobre todo del choque de mañana, en Vitoria, pero la empresa no será bajo ningún punto de vista sencilla.




