lunes, 7 de abril de 2014

Hablemos de Scariolo


Aún tocado, y con el cuchillo caliente en la espalda, quizá no sería el mejor momento para escribir. Quizá debería contar hasta diez, respirar, y luego ya, si eso, ponerme a escribir. Pero me ha podido la mala gaita. Ayer, el enésimo puñal por la espalda de este Baskonia terminó por destruirme.

Apatía, desinterés, falta de tensión, falta de carácter, falta de ambición, falta de tacto, irresponsabilidad… Mil adjetivos se me vienen a la cabeza, sin saber cual es el adecuado. Sobre todo por reincidente. Dos semanas iguales, dos semanas jugando y apalizando a equipos turcos que no se juegan nada en Euroliga, y mostrando la vena más fría contra los equipos de la ACB contra los que si te juegas algo.

No es por falta de capacidad. Si lo fuese lo justificaría. Pero no lo es. Es falta de alma.

El Baskonia es séptimo por que los rivales con los que va a luchar por el playoff tampoco están demasiado finos, y acabará jugando el playoff en esta posición porque su calidad, superior a la de Cajasol y Joventut, le mantendrá ahí. Pero la semana pasada, la falta de ambición de este grupo tiró por la borda la posibilidad de jugar por el quinto puesto, y lejos de reaccionar, esta semana se ha ido por sumidero la opción de ser sextos. Séptimos, como mucho, y gracias.

Quizá toque, llegado a este punto, hablar del entrenador, Sergio Scariolo y de su gestión al grupo. ¿Es Scariolo el problema de este equipo? ¿Es la solución? ¿Procedería un cambio en la dirección? ¿Podría solucionar un cambio el errático rumbo de este equipo? Vamos con ello…

¿Es Scariolo el problema de este equipo?

Rotundamente no. El Baskonia tiene muchos problemas, demasiados como para simplificarlos en un único nombre. Baskonia nació descompensado este año. Aquí se escribió a priori y en todas partes lo escuchamos. Ese es, para mí, el principal problema del Baskonia. Ahora analicemos el grado de culpa de Scariolo en esto:

¿Que culpa tuvo Scariolo en la concepción de esta plantilla?

Digamos que prácticamente ninguna. Para cuando llegó Sergio, estaban fichados el 90% de los jugadores. Le quedó elegir el cupo (entre un ramillete de tres o cuatro nombres condicionados por el tema económico), y eligió a Mainoldi (no se si había más). Si podemos, y debemos, echarle en cara el nefasto cambio a mitad de temporada de Poeta por Hodge. Y no por no acertar… Todo el mundo tiene derecho a acertar y/o equivocarse, sino sobre todo por no rectificar. El destino quiso darle a Scariolo, a Hodge y a Poeta una oportunidad para decir, vale, me equivoque… Pero no. Decidió ceder a Hodge a Puerto Rico y quedarse con Poeta.

No voy a decir que Hodge fuese un jugador superlativo que estaba por explotar, porque quizá no… A mi tampoco acabó de convencerme del todo el puertorriqueño, sobre todo debido a falta de capacidad de lectura de un partido, pero el cambio fue sangrante. Poeta es un jugador de perfil muy bajo, incapaz de salir de un rol de base suplente, esté o no el titular.

Repito, muchos problemas en la configuración, algunos debidos a la secretaría técnica, otros debidos al propio presidente y otros debidos al entrenador.

¿Es Scariolo la solución?

Ahora mismo me ofrece muchas dudas, pero cada día estoy más convencido de que no, no es la solución.. Estamos en abril, quedan ocho partidos de liga regular y el margen para poder crecer se desvanece. Al equipo se le ve tremendamente estancado desde hace tiempo. El objetivo es llegar y competir en playoff, pero teniendo en cuenta que el rival será el mejor Valencia de su historia, se antoja muy muy difícil.

Respecto al baloncesto, hay mil problemas, pero ojo, también excusas. Obviarlas es una tontería. Que el primer recambio al pívot sea Ili, o que toda la plantilla haya pasado más tiempo fuera que dentro deber ser un atenuante. Pero no todo. El equipo no se ha construido como unidad, no tiene un juego reconocible, y, sobre todo, carece de patrón de juego en cuanto se sienta Tibor Pleiss. Y eso es responsabilidad del entrenador.

¿Podría solucionar un cambio el errático rumbo de este equipo?

Es complicado contestar. Probablemente no, aunque nunca se sabe. Un cambio de entrenador produce siempre un efecto efervescente cuyo efecto es difícil de valorar. Los hay que aguantan mucho tiempo (recuerdo a Pesic en Valencia), los hay que aguantan un tiempo moderado (Tabak el año pasado), pero la mayoría se desvanecen rápidamente (Este mismo año tenemos el caso del Lietuvos Rytas, de Efes, etc…) pero en ocasiones, a veces, sirven para lograr objetivos (Alvertis en PAO o Marcelo en Murcia). ¿Por qué no en Vitoria?

¿Procedería un cambio en la dirección?

Me cuesta escribirlo, pero tras las dos últimas semanas, creo que si. El equipo ha perdido el respeto a Scariolo. Se motiva sólo cuando el propio equipo decide motivarse, y la ausencia de calidad hace que este equipo, desmotivado, sea tan vulgar como lo que estamos viendo. En cambio, los días en los que decide jugar, es capaz de vencer en campos complicados o frente a rivales de mucha entidad. Pero eso no puede partir del grupo nunca. Debe partir desde el banquillo.

Lo que no haría, en ningún caso, es gastar un dinero exagerado en un entrenador de renombre, cuando tu equipo necesita una inyección de calidad en los jugadores en vena, mucho más que un entrenador de postín. Apostaría, hoy, por Ibón Navarro como primer entrenador, por recuperar a Hodge (si es posible, que lo desconozco) para el playoff, y por gastar el poco dinero que quede, en un pívot que sustituya a Hamilton y nos de algo de la solidez que necesitamos para enfrentarnos a Valencia, y, sobre todo, para afrontar los partidos que quedan con la solidez necesaria para entrar al playoff como séptimos.


El revulsivo es necesario, ya que si no se da, preveo una muerte lenta hasta el playoff, con un final sangriento frente a Valencia. Pero eso será en un par de meses, y todo puede haber cambiado para entonces. Así lo espero…

Como espero poder tragarme este artículo. Sería un tremendo placer

lunes, 24 de marzo de 2014

Análisis de calendarios y posibilidades

Dos soberanas palizas al Cajasol y al Joventut, elevan las miras del Baskonia, que deja de mirar al precipicio de estar fuera de playoff y empieza a mirar con ilusión hacia arriba.

Baskonia es hoy séptimo, un puesto que le enfrentaría en playoff previsiblemente a Valencia Basket. Escalar da un cierto vértigo, pero la vista desde la altura es tan bonita… Baskonia mira hacia arriba y ve el quinto puesto, a dos victorias de distancia, en un cruce que, previsiblemente le enfrentaría a Herbalife Gran Canaria en una revancha a muerte del playoff del año pasado… debe, sin ninguna duda, ser el objetivo.

Pero… ¿Es realista mirar al quinto o es una quimera? Analicémoslo…

Quedan 10 jornadas de liga, y Baskonia tiene por delante dos rivales a eliminar para optar a esa quinta plaza, Unicaja y Zaragoza. Analicemos el calendario de estos tres equipos… Y no olvidemos que tanto Cai como Unicaja tienen dos triunfos más que nosotros… Tampoco olvidemos que en la ida vencimos a ambos, por lo que el Baskonia no tiene averages que remontar…


El calendario no dice gran cosa, por ser muy amplio, pero dice muchas… voy a intentar desgranar las más importantes:

1. Cruces directos entre los tres implicados que marcarán el rumbo de los tres. Las jornadas más decisivas serán las arrojen los ganadores del Unicaja-Baskonia, Cai-Baskonia y Cai-Unicaja. Ganando los dos cruces directos, no te aseguras nada, pero tienes un mundo ganado en la carrera. Aquí el calendario te indica que el Baskonia jugará ambos duelos directos fuera de casa, que el Cai recibirá ambos en Zaragoza, y que Unicaja se repartirá casa-fuera.

2. Relación de partidos en casa-partidos fuera. Baskonia está equilibrado, pero Unicaja juega más en casa que fuera, mientras que Cai justo lo contrario, juega más fuera que en casa.

3. Rivales “inaccesibles”. No existen, lo se. En esta liga ACB, cualquiera puede ganar a cualquiera, pero no hay duda que enfrentarte hoy por hoy a Barça y Madrid es una empresa tremendamente complicada. Ahí, el Baskonia se las verá con el Barça, el Unicaja con el Madrid, y el Cai contra ambos.

4. Efecto Bilbao Basket. Baskonia y Unicaja se enfrentarán al Bilbao Basket. O no. La huelga pone en el aire unos cruces que el Zaragoza ya ha pasado… Desconozco como se resuelven estas situaciones de huelga en los enfrentamientos, pero es una incertidumbre que pesa sobre el equipo Bilbaino… y sobre el resto, particularmente, sobre Baskonia y Unicaja.

5. Uno de estos tres equipos mira para atrás, el Cai, que busca evitar que el Baskonia le coja. El otro del lote, mira hacia arriba. Unicaja no piensa en nosotros ni en el Cai, y mira a Herbalife y el enfrentamiento directo que tendrán en las islas para buscar el factor cancha en el playoff… Del resultado del partido entre Herbalife y Unicaja dependerá que el equipo andaluz se meta en fregados (y lo podamos fregar) o definitivamente escape de este análisis…

Conclusiones.

Matizo… mis conclusiones, ya que sacar conclusiones de una idea como esta es tremendamente complicado…

1. El objetivo de alcanzar y dejar atrás a Cai Zaragoza es posible. Evidentemente depende del resultado del enfrentamiento directo con ellos, pero es posible, y yo diría que hasta probable (repito… venciendo en el Príncipe Felipe)

2. El objetivo de dejar atrás a Unicaja es mucho más complicado. Todo parte de la próxima jornada. Si Baskonia es capaz de vencer en el Martín Carpena, puede haber opciones, aunque seguirán siendo complicadas, y dependeríamos aún de terceros… Si no ganamos en Málaga, no habrá opciones… También habrá que ver las reacciones de Unicaja frente a Cai y Herbalife.

Al menos ahora Baskonia camina con un objetivo. Ser quintos. Habrá que luchar a muerte por lograrlo.

martes, 18 de marzo de 2014

Hablemos de Odom

Pasada ya la resaca de la inmediatez, y las endorfinas en caliente, es el momento de analizar la situación Odom, de hacer balance, y de sacar conclusiones para el futuro.

En mi opinión, las conclusiones deben sacarse desde dos puntos de vista diferentes, por una parte las conclusiones objetivas y por otro las subjetivas, sin tener claro cuales de ellas son más importantes, pero dejemos eso quizá para las conclusiones.

Balance objetivo.

De los datos objetivos de Lamar Odom, creo que debemos establecer al menos dos criterios a analizar, el resultado económico y el resultado deportivo

El resultado económico arroja un balance positivo. Eso ha declarado públicamente el presidente del Baskonia, así como las informaciones que me llegan a mí. Éste, como todos los números que salen del Baskonia, es un hecho que ni se puede ni se va a contrastar, pero que yo, al menos, me creo. Independientemente de entradas o camisetas (que no creo que hayan sido significativas), hemos visto que fue llegar Lamar Odom, y visitar al alcalde. Lo que para algunos fue una escenificación del “Bienvenido Mr Marshall”, ha resultado a la postre significar un compromiso planificado y remunerado… Pocos días después de la famosa foto, la capitalidad gastronómica adornaba las camisetas de calentamiento del Baskonia, y ayer se presentaba en rueda de prensa el alcalde con el presidente del Baskonia anunciando una nueva camiseta del Baskonia con este motivo, así como actividades paralelas relacionadas con la publicidad en el campo y en la TV.

Pese a que el alcalde en Twitter afirmaba que la colaboración del Baskonia era altruista (que el Ayuntamiento no iba a abonar ni un euro), esa afirmación, con perdón, no se la cree ni el más ingenuo vitoriano. Y no por no conocer al alcalde, sino por conocer a Josean Querejeta. ¿Y el costo de traer a Odom? Lo desconozco, pero dado que su estancia ha sido tremendamente breve y que las condiciones de su fichaje fueron sumamente ventajosas, creo que en la balanza coste-ingreso, Baskonia sale claramente vencedor.

Balance deportivo. Hablando de datos puramente objetivos (luego hablaremos de los subjetivos), el Baskonia no diría que haya salido airoso, pero al menos no ha empeorado sus números respecto al global de la temporada en la época Odom. Tres partidos ACB hasta su viaje a NY (Valladolid, Valencia y Joventut) saldados con dos victorias (un 66%, porcentaje algo mayor que el que presenta hasta la fecha el Baskonia en la competición, del 52%), mientras que de los dos envites Euroliga (Unicaja y Pao), el 50% de victorias (Un 33% si incluimos también el del Barça, aunque acababa de aterrizar) rondando el 40% de esta temporada del Baskonia en Europa Es decir, deportivamente, mientras Odom ha estado en Vitoria, el equipo ha mantenido su porcentaje de victorias/derrotas. Dejémoslo en MUS.

Balance subjetivo.

Si hablamos de hechos subjetivos, creo que debemos hablar de lo que Odom ha aportado al equipo en cuanto a repercusión, en cuanto a credibilidad y en cuanto a aspectos deportivos.

El resultado en repercusión es claramente beneficioso para Baskonia y Vitoria. Vitoria se ha ubicado en el mapa baloncestístico mundial, generándose una serie de trending topics, de repercusiones directas e indirectas en medios y de realce de la marca Baskonia y de Vitoria. El impacto Odom fue de una contundencia brutal, con medios especializados de basket hablando de Baskonia y Vitoria, y con una repercusión que yo soy incapaz de calcular.

En la credibilidad, tenemos opiniones para todos los gustos. Habrá quien opine que el Baskonia ha ganado credibilidad a la hora de poder afrontar fichajes de este calibre y quien opine que el Baskonia ha hecho el ridículo al traer a una vieja gloria que no podía jugar al baloncesto. Yo me quedo en una posición intermedia. Creo que Baskonia sale tocado de esta operación, donde abundan los emperadores del “yo ya lo dije”, y pueden aprovechar la ocasión para despacharse a gusto. Pero no la comparto.

Creo que Baskonia arriesgó porque se le presentó la opción de arriesgar, y calculó que un jugador como este al 30-40% iba a mejorar de manera sustancial las prestaciones que el equipo tenía hasta la fecha. Para mi el Baskonia se retrata en una vía; No tenemos capacidad para acudir al mercado de las “perlas contrastadas”, y debemos apostar para intentar crecer.

A este sentido, puedo oponer dos ejemplos claros de credibilidad asociados a esta campaña. Baskonia arriesga trayendo a Milko Bjelica, un jugador sin equipo desde que Baskonia decidiese prescindir de él por su bajo rendimiento de los dos años anteriores. Se escuchó de todo en Vitoria tras su fichaje…De todo salvo la palabra ilusión. Una apuesta basada en una serie de indicadores, en los que los embajadores del “yo ya lo dije” tuvieron que callar porque la apuesta salió buena, y porque Bjelica dio más de lo esperado. Al final Baskonia no pudo competir con otras ofertas por Bjelica y tuvo que dejarlo ir… Y ahí si, ahí a los embajadores que no supieron pronunciaron la palabra “ilusión” dos meses antes, se les escapó la palabra desilusión. Incluso decepción. Y enarbolaron el “yo ya lo dije”, pero esta vez asociado al “no se le debió dejar marchar”.

Con Odom fue todo lo contrario. Yo, embajador del optimismo en todo lo que rodea a Baskonia creía que Odom sería capaz, con trabajo y paciencia, de lograr un nivel (¿Un 30%?¿Un 40%?¿Un 50%?) aceptable para poder aportar al equipo. ME EQUIVOQUÉ. Odom llegó a un tren en marcha, pidió al maquinista que bajase la marcha para poder subirse, pero vio que era imposible. Y dejó escapar el tren. Luego hablaremos de ello.

Aspecto deportivo. Odom ha aportado cero patatero deportivamente al Baskonia en la cancha… pero quizá no todo haya caído en saco roto. La llegada de Odom coincide con el resurgimiento de Leo Mainoldi, no como un jugador determinante, pero si al menos como un jugador útil. La llegada de Odom coincide también con la explosión de Tibor Pleiss. Coincide también con un cambio anímico en el rendimiento de Andrés Nocioni, que quizá travesaba por una pequeña depresión tras su jugada final en el partido de copa, y que parece resurgir. Los tres jugadores que comparten puesto con Odom han mejorado sustancialmente sus prestaciones mientras Odom estuvo en Vitoria. Quizá Odom no tuvo nada que ver, pero quizá su sombra y la cabeza de los Nocioni Mainoldi y Pleiss si hayan convergido de alguna forma. Llamémosle amenaza, llamémosle ilusión… no se como llamarlo, pero ahí están números y sensaciones de los tres pívot baskonistas.

Conclusiones.

No voy a repetir aquí lo dicho en el artículo. Que cada uno saque las suyas. Pero si voy a establecer dos opiniones a modo de conclusión:

1. ¿Por qué Odom no ha cuajado en Vitoria? Cada uno tendrá su propia idea al respecto, pero la mía está clara. No es lo mismo entrenar en solitario que subirte a un tren en marcha. Odom calibró mal Europa y lo que puede suponer un tren europeo de mercancías. Creyó que se le respetaría el estatus de estrella y se le permitirían ciertas licencias que se respetan en la NBA. Que le darían un tiempo para ponerse en forma y debutar, que el equipo pararía por él, que se le arroparía… Y se intentó. Pero todo el mundo presionó para ver jugar a Odom cuanto antes, y el tren pudo bajar un par de marchas un par de días, pero no más. Odom se vio fuera de forma y ritmo, y con un dolor en la espalda. Cualquier integrante del tren en marcha, hubiese jugado con su dolor, estoy seguro, pero Odom y su entorno pensó que, quizá, forzar ahora no le ayudaría, o que se le podría agravar por su inactividad. Creo que también pensó que jugar a un 30% o un 40% de su capacidad, no le beneficiaría a él en nada. Quizá si a Baskonia, pero no a él en su intento de volver a la NBA o de volver a ponerse en el escaparate como jugador importante. Y toma la decisión de marcharse.

2. ¿Volvería a fichar un Odom? Depende. En las circunstancias en las que estaba Baskonia, sin duda. ¿Cuáles son esas circunstancias? Prácticamente eliminado del Top-16, y sin una presión clasificatoria en la ACB más allá de clasificarte para el playoff, algo que, en mi opinión, se iba a producir con o sin Odom, con o sin refuerzo. Baskonia tenía por delante 20 partidos para intentar construirse como un equipo competitivo para el playoff. Sin urgencias inmediatas. Ahí el salto de calidad que puede producirte un jugador de la talla de Lamar Odom es brutal, comparado frente a un fichaje”parche” que pueda darte un relevo puntual de rendimiento más inmediato. Ahora bien, si fuese Valencia o Unicaja, por poner dos ejemplos cercanos a nuestro potencial, quizá no arriesgaría. ¿Por qué? Unicaja se está jugando el Top-16 y necesita un refuerzo que rinda hoy. Valencia se está jugando la Eurocup/Euroliga y necesita un refuerzo que rinda hoy. El beneficio inmediato prima sobre el futuro. No era la situación del Baskonia, que atraviesa una meseta donde siendo séptimos (el mejor lugar que puede ocupar Baskonia sin duda), el playoff depende más de su capacidad competitiva en Mayo que de su rendimiento inmediato en marzo.

De modo que si, sin duda, volvería a fichar a Odom si me fuese atrás en el tiempo al 18 de febrero. Eso si, un poquito más de suerte nos habría venido francamente bien….


Gracias Baskonia por intentarlo. El que no arriesga no gana. Y Aupa Baskonia.